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miércoles, noviembre 11, 2020

Pandemónium

Cuando todo este merequetengue empezó yo andaba de vacaciones, mi jefa me las interrumpió para platicarme que había rumores en la empresa de que querían mandar a algunos a hacer "home office" por esto de la nueva enfermedad, yo no le di importancia. El día que volví de vacaciones todo era un caos, se decían tantas cosas, se escuchaban tantos rumores, había tanta incertidumbre en el ambiente.

Finalmente me confirmaron que yo iba a ser uno de los que se iba a trabajar desde casa, yo seguía sin darle importancia; conociendo a mis jefes, me imaginé que por alguna razón me iban a salir con que siempre no o, en el mejor de los casos, que serían solo unos días; y que, justo cuando empezara a acostumbrarme a levantarme tarde, me iban a decir que tenía que regresar. Hasta que el viernes 27 de marzo al medio día me dijeron que recogiera mis cositas pues me iba a casa. 

Las primeras semanas me levanté a la misma hora, hice mi rutina diaria de salida a trabajar y a las nueve en punto ya estaba frente a mi compu, no me movía de ahí hasta la 6:30 que se acababa mi jornada laboral. No quería acostumbrarme, no quería sentirme cómodo y después sufrir al volver de nuevo a la oficina. Los días pasaron, los negocios empezaron a cerrar, yo veía aun incrédulo como cerraban los cines, los centros comerciales, las tiendas departamentales, como se suspendían las corridas de autobuses, los vuelos; después la oficina cerraba en su totalidad, al mandar al resto de mis compañeros a sus casas.

Se atravesó semana santa, nos fuimos a Guanajuato, una semana santa atípica; sin representación de las tres caídas, sin procesión del silencio, sin misas, sin nada de lo típico que hacíamos en semana santa. Al volver sólo éramos mi PP y yo, la prima y la tía se quedaron en Guanajuato pues a la prima le dieron vacaciones forzosas.

Mi rutina cambió, me empecé a levantar al 10 para las nueve, a bañarme un día si y un día no, a quedarme en pijama todo el día, al fin que estaba solo en casa. Los cambios continuaron, primero a mi PP le redujeron el horario y ya llegaba a comer conmigo todo los días, después empezaron a trabajar un día si y un día no, y ya lo tenía aquí conmigo de igual manera. Empecé a ajustar mis labores del trabajo, movimiento había realmente poco, las ventas eran nulas y había que racionar la solución de pendientes para no aburrirse, el día que estaba solo revisaba lo indispensable y después veía series, y el día que estaba mi PP me ponía a trabajar. Me empezó a gustar la nueva rutina y a sentirme cómodo. Era como estar trabajando y al mismo tiempo de vacaciones, lo mejor de ambos mundos.

En junio de nuevo las cosas cambiaron, mi PP empezó a trabajar de nuevo todos los días, la prima y la tía volvieron, ya no estaba solo en casa, eso acabó con mi rutina y me puso mal algunos días, después me volví a adaptar. Las cosas en el trabajo se empezaron a poner complicadas, nos redujeron el salario, nos quitaron las prestaciones superiores de ley, nos hicieron tomar las vacaciones disponibles sin pago y sin gozarlas, hubo recorte de personal. Por desgracia el recorte afectó a varios de los compañeros, por los que sentía alguna especie de afecto, y eso me puso mal.

Hoy, después de ocho meses, sigo haciendo "home office", muchas cosas han vuelto a la “nueva normalidad” pero la incertidumbre continúa. Desde junio, que se supone volveríamos a la oficina, nos siguen recorriendo la fecha, ahora ya vamos en enero. Los países siguen cerrados al turismo, y el turismo local es realmente poco, no se sabe cuanto durará esto y tampoco se sabe si la empresa lo resistirá. 

Supongo que ese es el motivo de mi ansiedad, de esos ataques repentinos de ira, de esos episodios de despertar en la madrugada presintiendo que algo está mal, pero sin saber qué, de esos dolores de cabeza que pueden durar minutos, horas o días, de esos días de mal humor que no quiero ver a nadie, y esos días de sobrada sensibilidad en los que sólo quiero un abrazo.

No negaré que esto de estar en casa no me desagrada, finalmente lo que no me gustaba de mi trabajo era el traslado y la convivencia con algunas personas (compañeros de trabajo, les llaman); me he adaptado a la rutina, he aprendido a disfrutar algunas cosas, el comer con la familia todo los días, el trabajar con ropa cómoda, el no rasurarme, el meterme a la cocinada en serio (ya hasta el arroz me esponja bien bonito).

Pero dejaría de ser yo si no me preocupara por el futuro, si de repente no me pusiera fatalista, si no empezara a pensar en lo que pasará cuando finalmente nos digan que es hora de volver a la oficina, si la ropa de trabajo aun me quedará (oink), si aguantaré tanto tiempo usando zapatos de nuevo, como será volver a usar el metro, convivir con la gente en la calle, escuchar las historias interminables de mis compañeros contando a viva voz lo que hicieron todos estos meses, como si fuera lo más interesante de este mundo.

En fin, quiero confiar en que todo se resolverá para bien, mientras tanto a seguir pretendiendo que esto no me afecta y que la ansiedad me hace los mandados.

jueves, octubre 29, 2020

Abriendo ciclos

Dicen los que saben que la vida es cíclica, dicen también que o nos renovamos o morimos; personalmente creo que da igual, cada día estamos más muertos.

En una de esas noches de insomnio haciendo mi actividad favorita, pensar y repensar las cosas, caí en cuenta de que los cambios en mi vida han sido cíclicos, sin proponérmelo:

1978: Nací 

1987: Nos mudamos del pueblo a la ciudad.

1997: Me mudé a Morelia.

2007: Me mudé a Guanajuato.

Estos cambios han venido con su respectiva carga de rupturas, de separaciones, de cambios de vida, de cambios de hábitos, de enterrar el pasado, y a algunas personas con él.

En el 2017 Me quedé esperando el cambio, creo que de alguna manera lo estuve buscando pero no sucedió. 

No sé si llamarlo madurez, o resignación, pero la estabilidad llegó a mi vida, la estabilidad laboral, personal, sentimental, familiar.

Hasta que llegó el 2020. Llevo meses encerrado, meses haciendo home office, meses en los cuales he pasado de la incredulidad, la expectativa, la incertidumbre, el miedo, la costumbre, la resignación y el hartazgo. 

Como pasa con casi todo, las cosas cuando se hacen porque se tienen que hacer pierden lo divertido, y esto de estar en casa, todo el día todo los días, ha resultado un tanto cuanto...frustrante. 

Tenía tiempo dándole vueltas a la idea de volver al BLOG, pero en serio, así como antes, creo que me hace falta escribir, sacar de mi cabeza esas ideas que rondan y rondan sin llegar a ningún lado, y como el psicólogo es bastante caro, quiero ver si el escribirlas trae el mismo resultado.

Así que aquí estoy, abriendo este ciclo, aprovechando el final del inicio de esta década, a ver hasta donde llegamos...


lunes, abril 12, 2010

Coming out o el efecto Ricky Martin

La noticia de 8 columnas en los espectáculos hace algunas semanas fue el que Ricky Martin se declarara homosexual; personalmente no creo que la orientación sexual de una persona pueda ser considerada una noticia, pues es algo muy personal, privado e íntimo que no debería interesarle a nadie más que al afectado; sin embargo respeto a quienes deciden hacerlo materia de escudriño público, así como a quienes prefieren reservárselo. Lo que no puedo negar es que tratándose de figuras públicas estas declaraciones tienen sus repercusiones a todos los niveles, repercusiones que ya llegaron hasta a mí.

Y es que la semana pasada mi PP me sorprendió con la noticia de que nos ha sacado del clóset con sus compañeros de trabajo; aunque nosotros nunca hemos estado propiamente en el clóset, al menos no desde que estamos juntos. Nosotros compartimos la idea de que nuestra orientación sexual no es más que un rasgo más de nuestra forma de ser, de nuestra personalidad y de que, así como no andamos diciéndole a la gente que no nos gusta bañarnos los domingos, o que somos temperamentales, impulsivos e impacientes, tampoco tenemos que andar pregonando que somos gays, así como tampoco tenemos por qué negarlo en caso de que nos lo cuestionen, pues es algo de lo que no estamos avergonzados.

Lo que pasó con mi PP es que, por lo que me contó, estaban sus compañeros comentando acerca de este asunto de Martin, cuando una de sus compañeras le pidió su opinión, él les dijo eso mismo que acabo de comentar yo; y a pregunta expresa de esta compañera él les contestó que en efecto es gay; y como ellos me conocen y nos han visto juntos en muchos lados incluso en reuniones que ellos organizan, la pregunta se desvió acerca de nuestra relación y él les dijo la verdad.

Personalmente nunca me he encontrado en la posición de que alguien me pregunte directamente acerca de mi orientación, y honestamente no sé como reaccionaria, pero creo que dependería en gran parte de quien me preguntase y de la relación que tenga con esa persona, pues si es alguien X en mi vida no tendría por que contestarle, pero si es alguien de mi familia o algún amigo cercano, creo que no tendría empacho alguno en confiárselo. Eso creo.

viernes, abril 09, 2010

A dangerous game

El jueves santo fue día de alberca, desde muy temprano la prima, mi PP y yo cogimos nuestras chivas y cargamos con todos los chiquillos para ir a apartar lugar. Al poco rato llegaron los demás: la tía, el cuñado y su esposa, la madrina de todos y su nieta. Después de desayunar todos se fueron al área de albercas y yo, que no me late la idea de poner a remojar mis carnes en ese enorme caldo de cultivo de bacterias, tuve que ponerme a buscar que otros menesteres hacer para entretenerme. Me puse a observar la fauna local y me encontré con algunos especímenes propios de estos lugares, como el gordo que da la impresión de que anda desnudo pues su enorme panzota le cubre el diminuto traje de baño o el típico galán de balneario con su caminar de “las puedo todas”, sus lentes oscuros y sus huaraches con calcetines negros. También me encontré con dos o tres ejemplares que valía la pena seguir observando, pero nada que atrajera mi atención por más de 5 minutos. Afortunadamente llegó la madrina de todos a sacarme de mi letargo y nos avocamos al chisme.

Estábamos en eso cuando a la familia que estaba en la carpa de al lado se le unió un matrimonio joven, la verdad a la esposa y a la bebe ni las vi, pero el papá llamó mi atención desde que pasó frente a mí. Andaría como en sus 30’s, medía como 1.70, tenía los ojos pequeños, cejas pobladas, la nariz recta, labios medianos, en su mejilla derecha tenía un hoyuelo que se le acentuaba aun más cuando sonreía, traía el cabello muy corto y con signos de calvicie prematura en la coronilla y llevaba una barba de días. Cuando se puso el traje de baño pude seguir con mi escudriño más a fondo y me di cuenta de que aunque no tenía un cuerpo de gimnasio, de hecho hasta tenía una sexy barriguita, tampoco estaba gordo, al menos no al punto de verse mal con el ajustado traje de baño negro que se había puesto, también noté que el cabello que le faltaba en la cabeza lo traía pegado por todo el cuerpo, parecía un osito! Y me resultó tan tierno que me puse a jugar con él.

Primero lo observé discretamente para que no se dieran cuenta ni él ni la madrina de todos de que lo observaba, y también para poder hacer la descripción suya de líneas arriba. Después empecé a verlo hasta que se daba cuenta y me regresaba la mirada, y en ese momento yo me hacía el disimulado. Todo iba bien hasta que tuve la sospecha de que me estaba siguiendo el juego pues él estaba haciendo lo mismo que yo, me veía y cuando volteaba a verlo desviaba la mirada, al principio creí que eran ideas mías, por lo de la esposa y la bebé; pero después cuando empezó a cambiarse constantemente de lugar y a pasearse por toda la carpa así como modelándome y como acomodándose para que yo tuviera una mejor vista de su persona y desde diferentes ángulos, y cuando noté que hacía eso y me veía como checando si yo lo seguía viendo, no tuve duda de que me estaba siguiendo el juego; eso me asustó sobre todo porque pensé que me había descubierto y sólo me estaba poniendo a prueba para constatar que si lo estaba viendo y en un momento dado ponerme en evidencia, así que decidí que mejor me iba a echar una siesta tirado de panza al sol, para olvidarme del jueguito.
Cuando me desperté algunos habían salido ya de la alberca y nos pusimos a jugar rummy, noté que ni el osito ni su familia estaban ya y supuse que se habrían marchado, lo que hasta cierto punto me tranquilizó. Estábamos jugando cuando él volvió a aparecer, yo traté de concentrarme en el juego y restarle importancia, pero cuando se paró justo frente a mí y empezó a pasar la toalla por todo su cuerpo mojado poniendo énfasis en ciertas partes, me resultó imposible no levantar la mirada y disfrutar de ese espectáculo, hasta que me encontré con su mirada y de inmediato desvié la mía. Seguimos jugando rummy y yo seguí tratando de ignorar el hecho de que él estaba sentado frente a mí, platicando con su familia, fumándose un cigarro, de una manera tan casual que podría parecer pose; al tiempo de que yo trataba de convencerme de que así, sentado como estaba, con el cabello mojado, con su mano jugando con los vellos de su pecho y de sus piernas, adoptando esas posiciones que disimulaban ciertas partes de su cuerpo y resaltaban otras, alternando miradas furtivas conmigo, lo único que él quería era ponerme a prueba.

Terminamos de jugar rummy y todos regresaron a las albercas, excepto por la prima que se quedó conmigo y no habiendo otra cosa que hacer nos compramos unos alcoholes, y ya con tres micheladas de a litro corriendo por mi torrente sanguíneo me empecé a plantear la posibilidad de que estuviera equivocado, de que lo que él hacía no fuese una prueba, de que también estuviese jugando al mismo juego que yo y deseé que la prima me dejase solo para ver lo que pasaba. Pero en ese momento llegaron la tía y la madrina de todos y nos dijeron que era hora de partir, así que empezamos a recoger todas las cosas; me distraje tanto con eso que cuando me di cuenta él había desaparecido de nuevo; y no encontrando ningún pretexto para demorarnos me tuve que hacer a la idea de que no iba a poder darle una última mirada de despedida y empecé a caminar hacia la salida. Iba caminando lentamente hasta atrás de todos al lado de la tía, cuando noté que alguien venía atrás de nosotros, así que me hice a un lado para que la persona pudiera pasar y cuando vi que no pasaba volteé y fue ahí que de nuevo empezó la taquicardia y la exaltación, era él! Se había puesto sus jeans y su playera y venía detrás de nosotros caminando a nuestro paso.
Llegamos hasta el coche y empezamos a subir las cosas, él se siguió de hasta llegar al suyo. Ya en el coche, esperando nuestro turno para salir, me preguntaba qué habría pasado si en algún momento me hubiese quedado solo y que hubiese hecho yo si él se me hubiese aproximado, cuando lo vi venir de regreso con una pañalera colgando de su hombro; le di una última mirada a la que él correspondió, esta vez ninguno de los dos desvió la mirada, por algunos segundos que me parecieron una eternidad nos vimos fijamente a los ojos y justo cuando el auto empezó a avanzar noté que la expresión de su rostro cambiaba y hacía una especie de mueca, me emocioné al pensar que podía ser una sonrisa, y cuando vi que el hoyuelo en su mejilla derecha se hacía más evidente y sus ojos se entrecerraban exhibiendo unas arruguitas al lado de sus ojos, pude constatar que en efecto, me estaba sonriendo. Me mató!!

Game over. I lost.

miércoles, febrero 17, 2010

Para nadar lo mejor es el mar...

El próximo lunes inicia el abierto mexicano de tenis en Acapulco. Este año todavía no nos alcanzó para ir al evento de la forma en que queremos ir, o sea con abonos para los partidos de toda la semana y con el respectivo gasto de hospedaje, comidas y todo lo demás.

Peeero mi PP se puso espléndido y nos vamos a ir igual el fin de semana de la final, yo a conocer el puerto porque nunca he ido y él, que ya conoce, a redescubrirlo conmigo; y ya puedo decirlo porque ya tenemos reservado y pagado el viaje.

Así que, si otra cosa no pasa, en algunos días haremos nuestro primer viaje de playa juntos y aprovecharemos para celebrar todas las cosas que tenemos que celebrar por esto días; claro que la celebración sería completa si pudiera ver jugar a uno de mis ídolos, Almagro, pero ya veremos para el próximo año.

domingo, febrero 14, 2010

Casi todos sabemos querer, pero pocos sabemos amar.

En mis años mozos esa canción del, ahora afónico, príncipe de la canción era una de mis favoritas. La cantaba a todo pulmón, la recitaba y casi casi era mi mantra, pues yo me consideraba incluido en el segundo grupo.

Recuerdo que cuando la relación con mi PP empezó teníamos muchos problemas, porque su llegada tan abrupta a mi vida hizo que surgiera en mí un problema terrible de celos, inseguridad, dependencia y apego enfermizo. A veces le armaba unos tangos y después le juraba hasta por el osito bimbo que nunca más lo volvería a hacer, hasta que lo volvía a hacer. Cosa que, con justa razón, él siempre me reprochaba. Yo por mi parte le reprochaba que él no me amaba lo suficiente, que lo nuestro no era importante para él, pues no estaba dispuesto a dejar a sus amistades, sus gustos, sus costumbres, y casi, casi hasta a su familia por mí, que era lo que yo creía debía hacerse por amor.

Con el tiempo, y después de tomar varias sesiones de terapia de mi parte, las cosas se fueron acomodando y llegamos a conocernos, a entendernos y a aceptarnos, con nuestros defectos, nuestras cualidades, nuestras muy diferentes formas de ser; descubrimos que tenemos cosas en común, que nuestros planes de vida son similares y que estamos dispuestos a apoyarnos mutuamente para hacerlos realidad. Es eso lo que ha permitido que, a pesar de todo, hasta hoy sigamos juntos.

Ultimamente me he estado sintiendo culpable, y esta vez no es algo que yo me esté inventado por no tener nada que hacer o porque me encanta hacerme el sufrido, esta vez el sentimiento es real y creo que hasta tiene sentido.

A veces me enojo con él porque tiene ciertas actitudes o por hacer ciertas cosas. Esto ya lo hemos hablado y su argumento es que yo lo conocí así, que es su forma de ser y es algo que no puede cambiar. Yo no puedo refutar ese argumento porque es verdad; y como que no tendría sentido el que yo me haya sentido atraído por su forma de ser desde el primer día que lo vi, y ahora sea su forma de ser lo que me molesta. Sería tanto como si él se molestara por mi forma de ser, cuando fue también lo que le atrajo de mí desde el primer día que nos conocimos.
Con la diferencia de que él si podría tener derecho a molestarse, con la diferencia de que cada vez que nos enojamos por esto yo no tengo la razón, porque él sigue siendo el mismo y yo no. Porque es verdad, yo no soy el mismo, yo si he cambiado, o más bien, yo nunca he cambiado. Y es que yo no soy esa persona que él conoció, yo no soy esa imagen de mí que creé y le presenté, yo no soy ese ser cariñoso, amable, compartido, servicial, sereno, tolerante, complaciente que a todo le decía que sí y que lo trataba con tanto amor; yo nunca he sido así, al menos no totalmente, muy en el fondo de mí siempre ha existido este otro monstruo insensible, egoísta, posesivo, envidioso, rencoroso, huraño, desapegado, intolerante, impaciente y demás, este monstruo al que me las había ingeniado para tener escondido, pero que cada día me cuesta más trabajo contener.
Por lo tanto es normal su sorpresa, es normal que ahora se saque de onda cuando me molesto porque él hace esas cosas que siempre ha hecho, pero que nunca le dije me molestaban, sino que hasta casi le celebraba.

Sé que hice mal, sé que cometí un gravísimo error, y sí, me arrepiento y me siento culpable de ello. Pero lamentarme no sirve de nada, no puedo ahora venir a decirle que todo este tiempo le he mentido, que yo no soy así como cree que soy, que yo no soy así como le hice creer.

De nada serviría proponerme que voy a cambiar, que voy a ser más tolerante, que voy a ser más sensible, que ya no seré egoísta; sé que no voy a cambiar porque en primer lugar no quiero cambiar, nunca he querido cambiar. Por otro lado ya no estoy dispuesto a contenerme, a aguantarme, ya me cansé de fingir, ya no aguanto más.

Ahora sería el momento de hacer lo que he hecho siempre, desaparecer, dejar las cosas a medias y marcharme sin dar explicaciones y sin decir siquiera adiós. Y si, ahora que fui a Hermosillo descubrí que tengo opciones, que no TENGO que estar aquí, que si decido irme, desaparecer, no me voy a quedar solo, que tengo familia y que sea como sea, siempre estarán ahí para apoyarme, recibirme y darme la mano, aunque a mis espaldas me critiquen, hablen pestes de mi y critiquen mi comportamiento.

Y eso me hizo ver todo en perspectiva, me hizo darme cuenta de que yo no estoy aquí porque tenga que estar, esta vez estoy aquí porque es aquí donde quiero estar; porque aquí hay alguien que me ama de verdad aunque yo no lo merezca, porque mientras lucho con mis demonios internos y lo culpo a él de las cosas de las que soy yo el responsable; él no hace otra cosa que demostrarme que su amor es verdadero; y es eso, es eso lo que me hace, si bien no querer cambiar, al menos tener el valor moral de reconocer que él es la víctima, no yo y actuar en consecuencia.

Es verdad, el amor no es color de rosa, en las relaciones no todo es miel sobre hojuelas, el encontrar a nuestro propio príncipe azul no nos garantiza el vivir felices para siempre.
Ahora me doy cuenta, no es que yo le tenga miedo a la soledad, la soledad para mí no es un castigo, la soledad es el camino fácil, lo difícil para mí es estar en pareja, es estar rodeado de gente; ese es el verdadero reto.

Y quizá por eso, sólo por eso, puede ser que valga la pena el que exista un día para celebrar y reconocer a aquellos que nos distinguen con su amistad y con su amor, sobre todo a quienes, como yo, nos resulta difícil dejarnos querer.

Feliz día a todos!!!

sábado, febrero 13, 2010

Aniversario

El jueves se cumplieron 4 años de habernos conocido.

No hicimos mayor celebración, pero ayer que descansó nos fuimos a desayunar a la calle y a recordar un poco la vida que llevábamos en Morelia, ahora aquí en Celaya.

Tengo sentimientos encontrados, tengo culpa, tengo miedo...

miércoles, febrero 10, 2010

A dieta

El fin de semana previo a mi viaje a Hermosillo nos fuimos al DF a nuestra noche de juegos de mesa con la prima que vive en Holanda y que viene sólo por esas fechas. Yo me fui el sábado en la mañana y me llevé al sobrino favorito, que es el consentido de la prima en cuestión y por lo tanto nos pidió que lo lleváramos con nosotros. La idea era irnos desde el viernes en la tarde pero ese día me fui a Morelia a recoger el escrito ese que necesito para lo del trabajo que tengo que hacer como parte de la titulación, trámite que por cierto hasta el día de hoy sigue estancado. Llegamos antes del medio día y la prima fue por nosotros a la central, estaba lloviendo y hacía un frío terrible. Llegamos a la casa y al poco rato llegó la prima con el resto de la familia, nos fuimos a almorzar/comer al tianguis pues la prima tenía antojo de tlacoyos de frijoles y como viene una vez al año ni modo de no complacerla verdad, aunque yo hubiese preferido mis quesadillas de camarón. En la tarde llegó mi PP y después de pasar por él a la central nos fuimos a casa de los otros tíos, la prima nos invitó de cenar y empezamos con nuestro cometido: los juegos de mesa. Aunque esta vez estuvimos sólo con el rummy, y con eso nos bastó para que nos diera la madrugada, pasadas las tres de la mañana nos fuimos a la casa y eso porque les avisaron que había fallecido la esposa de un primo de los tíos y la suegra, y decidieron que al día siguiente irían a hacer acto de presencia, que si no le seguimos al juego.

El domingo nos levantamos muy tarde y nos fuimos de compras, que es a donde quería llegar, fuimos a parque Lindavista y ahí nos alcanzaron la prima y la tía. Recorrimos muchas tiendas y sentí una frustración total porque ya mi PP se había hecho a la idea de que otra vez lo iba a desfalcar con el pretexto de aprovechar las rebajas de fin de temporada, y todo para que todo lo que me gustaba no me quedara y lo que me quedaba no me gustara. Que horror! Hasta ese día no me había importado ni preocupado mis kilos de más, pero ese día fue el colmo y desde entonces decidí que dejaría de estar en negación y me pondría a dieta u-r-g-e-n-t-e, y no por salud o esas insignificancias, sino para poder ponerme la ropa que me gusta y no pude comprar.

Me está costando trabajo contenerte y no abusar de la comida pero aún así ya empecé con la dieta y con mi pelea con la báscula, bueno la empecé de manera involuntaria estando de viaje pues allá no había mucho que comer, y no es porque escaseara el alimento, lo que pasa es que no habían esas cosas a las que estoy acostumbrado. Por lo mismo ya estoy empezando a ver los resultados y eso me anima a continuar, me emocioné el otro día al ver que ya le había bajado un orificio más al cinturón y que algunas camisas que ya no me quedaban ya las puedo usar si escondo la panza, y también me emocioné al ver que ya puedo esconder la panza!!. Pero lo que más me emocionó es que la prima, la tía y una de las cuñadas me dijeran que me veían más delgado y eso que apenas empiezo…

miércoles, febrero 03, 2010

Paso a pasito

Ayer fuimos a Morelia, a mi PP le tocó descansar y me acompañó a la escuela. Fui a solicitar mi carta de pasante y mi certificado de estudios, ya me dieron calificación de mi último examen y ya es oficial que concluí mis estudios. Yo como que todavía no me la creo y hasta que no tenga en mis manos el papel donde conste que ya terminé, voy a poder saltar de gusto y respirar aliviado, pero para eso faltan todavía algunos meses, lo que se tardan en llegar los dichosos papeles.

Ibamos en plan turista pues queríamos caminar por la ciudad y recordar viejos y agradables tiempos, como cuando nos conocimos y “andábamos queriendo”, o como cuando todavía no vivíamos juntos y nos veíamos en ciertos lugares en donde nos estorbaba la gente para poder demostrarnos nuestro mutuo afecto; pero escogimos un mal día porque no dejó de llover en todo el día, y no es que eso nos desagrade, lo que pasa es que con ese clima no se puede hacer mucho.
Así que nos tuvimos que conformar con pasar a visitar a una amiga mutua, dar un recorrido por toda la ciudad en combi y con quitarnos el antojo que teníamos de los tacos ahogados del boulevard. Fuimos a conocer la renovada plaza Las Américas, que quedó bastante bien por cierto y pasamos por los lugares por los que caminábamos cuando vivíamos allá.

Y sigo en lo dicho, creo que nunca voy a encontrar un lugar en donde me sienta tan en casa como en Morelia y es que por mucho que cambie, por más que crezca, en mi cabeza, en mis recuerdos seguirá igual como la conocí hace ya algunos tantos años; por más diferente que me la encuentre cada vez que voy, siempre me encontraré con un lugar que despierte en mis recuerdos esa sensación de familiaridad y de nostalgia. Y sé que aún cuando ya haya terminado todos los trámites de la escuela y ya no tenga a qué ir tan frecuentemente, siempre encontraré un pretexto para volver de visita, que es la forma en que se disfruta más.

jueves, enero 28, 2010

De regreso

Pues ya estoy de nuevo en mis dominios. Llegué el martes en la tarde después de dos horas y media de vuelo y otras tantas horas de autobús en autobús. El cuñado fue por mi a la central y cuando llegué a la casa me encontré con la sorpresa de que ya estaban todos esperándome pues me habían hecho una comida de bienvenida y con que mi PP pidió trabajar de corrido para estar aquí cuando llegara; con ese recibimiento si me quedaron ganas de ausentarme más seguido.

Pues el viaje estuvo sensacional, honestamente tenía mis dudas acerca de ir pues nunca me había separado tanto tiempo de mi PP desde que estamos aquí y no sabía si iba a aguantar estar tanto tiempo sin verlo, además había que sumarle que la relación con mis hermanas estaba un poco distante. Pero el viaje sirvió para fortalecer los lazos que aún se podían fortalecer. Podría dedicar este post a relatar las cosas malas y negativas que me encontré por allá, podría dedicarme a criticar y a juzgar la relación que tienen mis hermanas con su familia; pero ya entendí que ese no es mi papel y que yo no soy nadie para criticar o juzgar; así que me quedaré con lo positivo.

Estuve con mis dos hermanas varios días y también fui a visitar a mi otro hermano, al que tenía diez años sin ver, y con todos me la pasé increíble, obvio que con mi hermana con la que vivía en Morelia y con su familia hay más confianza y fue a los que más gusto me dio ver; mis sobrinos ya son otras personas y eso me impactó, pues el mayor cuando lo dejé de ver era un niño tierno y abrazable y ahora ya es un adolescente con todo y espinillas; y el menor apenas estaba empezando a hablar y ahora ya es toda una mini personita a la que resulta casi imposible hacer callar; y lo que más gusto me dio es que ambos siguen siendo tan tiernos, bien portados y cariñosos como los recordaba. De mi hermana qué puedo decir, ese sentimiento que hay entre nosotros desde que yo era niño, ese cariño no ha cambiado ni con el tiempo ni con la distancia, ahí estaba, ahí seguía y ahora me doy cuenta de que ahí seguirá por más lejos que estemos o por muy poco que nos veamos.

Respecto a la ciudad, Hermosillo, la verdad es que no conocí mucho pero lo poco que conocí me bastó para darme cuenta de que no es de las que me gusta visitar, me refiero a que yo prefiero lo antiguo, las ciudades coloniales llenas de edificios viejos, iglesias de cantera, callejones angostos, ciudades a las que la modernidad aún no les ha quitado el toque de provincia. También conocí Nogales y Magdalena, la primera me pareció demasiado caótica, demasiado desordenada y extremadamente fría; la segunda sí que me encantó y es que aún siendo más chica está llena de historia y aunque no hay mucho que visitar el simple hecho de caminar por el centro hizo que valiera la pena el viaje. Ah! Y también me llevaron a la playa a Bahía de Kino, y aunque ese día hacía mucho frío y apenas y salió el sol me gustó volver a ver el mar y jugar con mis sobrinos en la playa.

Otra cosa que me gustó es conocer en persona a Are, es curioso porque sentí que nos conocíamos de años y que en lugar de verla por primera vez, era como si nos volviéramos a encontrar después de muchos tiempo, supongo que esas son las cosas raras de la vida. Nos vimos pocas veces pero yo disfruté cada una de ellas.
Este viaje también me hizo cambiar internamente, pero son cosas que aún no puedo poner en palabras y que dejaré para otro momento.

lunes, enero 25, 2010

I'm still here

Este lugar se está llenando de polvo, pero todavía estoy de vacaciones y no pienso limpiarlo hasta que vuelva de ellas; al fín que supongo que ahora que vuelva a casa también allá todavía va a ser navidad, digo no creo que mi PP se haya tomado el tiempo de quitar el árbol y la decoración.

Pues sigo por tierras sonorenses y ya casi despidiéndome de ellas, no ahondaré mucho en el tema pues se merece un larguísimo post de esos que acostumbro en estos casos.

Y si estoy haciendo un paréntesis es únicamente para dejar asentado el cúmulo de emociones que me embarga en este momento. Ayer y hoy tuve unos días increíbles, me la pasé genial, empiezo a tener sentimientos encontrados y eso me preocupa, si me preocupo cuando empiezo a tener sentimientos, ahora que son encontrados me preocupo el doble, tanto que no me he podido dormir y creo que no podré.

Por qué no podemos estar en dos, o más, lugares al mismo tiempo??? Eso lo resolvería todo.

miércoles, enero 06, 2010

Vacaciones de mis vacaciones

Todo parece indicar que en esta ocasión si se me va a hacer eso de tomar vacaciones para descansar de mis vacaciones; por que me acaba de informar mi hermana que, si Dios no dispone otra cosa, el próximo martes en la tarde estaré partiendo rumbo a Hermosillo, sólo falta que me lo confirme (Are ahí te aviso).

Y vaya que me hacen falta, porque sólo de acordarme de todo lo que hice la semana pasada me vuelvo a cansar. Y es que desde el sábado no paramos en casa, no hubo oportunidad de levantarnos tarde o de quedarnos un día tirados viendo TV y reposando las carnes, que después de las cenas y roscas de reyes están todavía más abundantes.
El sábado que llegaron las visitas fuimos a celebrarle el cumple a una de las sobrinas, de regreso pasamos a los tacos a cenar y llegando a la casa nos pusimos a jugar cartas hasta la madrugada.
El domingo muy temprano nos fuimos a comprar las cosas para nuestra original post-posada y concurso de piñatas, en eso se nos fue la mañana y en la tarde le ayudamos a la prima a hacer su piñata y nos pusimos a acomodar el patio para la fiesta, la que estuvo bastante concurrida y que para mí fue bastante fructífera pues me gané el primer lugar con la jirafa navideña que hice, que aunque de navideña sólo tenía una bufanda roja lo que sea de cada quién me quedo bastante bien.
El lunes con todo y nuestra desveladota nos levantamos o nos levantaron de madrugada pues el esposo de una de las cuñadas quiso ir de nuevo a Quiroga a comprar más cosas y nos pidio que lo acompañáramos, así que la prima, mi PP que descansó y yo lo acompañamos y estuvimos por allá todo el día. Al regresar otra vez nos pusimos a jugar cartas hasta la madrugada.
El martes los adultos se fueron a San Juan de los Lagos y la prima y yo fuimos a comprar algunas cosas para la cena; en la tarde nos fuimos a comprar los juguetes para los sobrinos con el cuñado, su esposa, la prima, mi PP y yo, nunca pensé que me iba a cansar de ir de compras pero ese día sucedió, quizá por que las compras no eran para mí...
El miércoles la prima y yo llevamos al sobrino consentido y a otro amigo de la familia al recorrido de los viñedos, nos aprovisionamos con unas botellas para la cena de año nuevo y dimos un paseo por los pueblos cercanos. En la noche nos fuimos a comprar lo que nos faltaba de la cena y como de costumbre no compramos nada de lo que nos hacía falta, eso sí regresamos a la casa tardísimo y cansados de caminar y caminar de tienda en tienda.
El jueves muy temprano nos fuimos con la prima a comprar, ahora si, lo de la cena y como lo dejamos para el último, casi nos peleamos por el último pavo del centro comercial porque no lo querían ahumado, regresando pasamos por mi PP a su trabajo que ese día trabajo sólo medio día y llegamos a la casa a comer. Después de comer nos pusimos a preparar nuestras respectivas cosas para la cena, a mi me tocaron los postres y me lucí haciendo un pay de limón, un pastel de queso con fresas y un pay helado de chocolate. En la cena ahora sí tuvimos casa llena, vinieron los compadres de los suegros que vienen en estas fechas, el suegro también vino a última hora y los demás. Hicimos el intercambio de regalos, esta vez me tocó darle al más pequeño de los sobrinos que ya es también mi adoración, y a mi me regaló el sobrino consentido una loción que huele muy rico. A las 12 de la noche salimos a darle la tradicional vuelta a la manzana con nuestras maletas, cosa que al parecer ya va a empezar a rendir frutos, brindamos, nos abrazamos y nos divertimos hasta muy tarde.
El viernes nos fuimos de día de campo, el día amaneció medio frío así que nos pusimos a jugar para entrar en calor, recordamos nuestras respectivas infancias jugando a las cosas que jugábamos cuando éramos niños, ellos por su lado y yo por el mío, corrimos, nos cansamos, nos caímos, nos llenamos de tierra y nos reímos como nunca. Lo que más me gustó es que todos jugamos, los grandes y los pequeños, los papás y los hijos, los solteros y los casados. Regresamos a la casa muertos de cansancio, con todo y eso todavía tuvimos ánimos para ponernos a hacer buñuelos, bueno yo no los hice yo sólo los cociné en el aceite y el cuñado me ayudó; y después desvelarnos otra vez jugando cartas.
El sábado acompañé a la prima a hacer algunos pendientes que tenía, pasamos por mi PP a su trabajo y nos fuimos a comer. Después de comer nos fuimos con la prima y la tía a curiosear una tienda de ropa americana que sólo es de temporada. De regreso pasamos a comprar la rosca y el chocolate porque como la prima y la tía se íban el domingo decidimos partirla desde ese día; para eso nos fuimos a casa de una de las cuñadas que acaba de empezar con un puesto de tacos así que aprovechando partimos la rosca y probamos los tacos, he probado mejores...Regresando nos pusimos a jugar cartas!!!
El domingo en la mañana el plan de la prima y mío era ir a dejar a mi PP a su trabajo y regresarnos a dormir hasta el medio día mínimo, pero cuando regresamos a la casa nos encontramos con que ya se iban los compadres que estaban de visita y nos ofrecieron un café, y ya no nos pudimos dormir. Así que mejor nos salimos a dar la vuelta después de desayunar para esperar a que saliera mi PP de trabajar e irnos de compras. Se supone que sólo íbamos a cambiar el regalo que le compramos a la beba, pero nos encontramos con la sorpresa de que ya todas las tiendas están de rebaja y no nos pudimos resistir, yo sólo me compré un abrigo gris muy padre y mi PP algunas playeras y sweateres, que después tendrá que prestarme. De regreso pasamos por el cuñado a su trabajo y llegamos a la casa a comer, estuvimos un rato en el chisme y la prima y la tía empezaron a empacar para irse.

Fue un fin de año sensacional, me divertí muchísimo y aunque todavía hoy sigo cansado, valió la pena el dolor de cada uno de mis huesos.

lunes, enero 04, 2010

Back to reality

Ayer a las 9:00 p.m., que se fueron la prima y la tía, se acabaron oficialmente las vacaciones de fin de año. El mes se me fue volando, sobre todo la última quincena, y esta última semana ni la sentí. Hicimos tantas cosas como siempre menos de las que habíamos planeado, pero igual nos divertimos como nunca.
Quedé tan cansado que ayer en cuanto se fueron las visitas me quedé dormido y apenas hace como una hora que me pude levantar, porque en la semana no hubo día en que no nos desveláramos.
En los próximos días estaré dejando constancia aquí de todas las cosas que hicimos y de lo bien que la pasamos.

martes, diciembre 22, 2009

We are family...

Parece que lo único que se necesitaba es que alguien diera el primer paso, y es que últimamente había estado un poco distanciado con mis hermanas, yo no sé porqué si no nos peleamos, no nos ofendimos, no nos dijimos nada, quizá ese fue el problema. El caso es que desde que me mandaron mensajes y me llamaron para felicitarme en mi cumpleaños no había tenido comunicación con ellas, y como que todos teníamos la impresión de que estábamos molestos los unos con los otros y nadie se atrevía a preguntar que onda.

Pero bastó con que una de ellas me mandara un mensaje y después me llamara, para que después me llamara la otra, y después la otra, que son las tres con las que tengo mas contacto, para que las cosas se aclararan y ahora ya hasta sea casi un hecho el viaje para ir a ver a dos de ellas.

Lo que más me agradó es que volví a hablar con ella, con la que sabe todo de mí, y lo que casi me hace chillar es que me dijera que me acepta tal y como soy, y que no quiere que me aleje de ella pensando que hay cosas de las que no puedo hablarle, y cosas que no puedo decirle. Me sentí muy bien después de escucharle decirme eso, pues desde que le dije que soy gay nunca habíamos hablado de eso, y la verdad si sentía que eso había puesto una barrera entre nosotros, y no sé si me la imaginé o si de verdad existía, pero ahora ya no está y me lo demostró cuando al despedirnos me dijo “me saludas a “A” (aka: mi PP), si sigues con él verdad?”.

Y si, puede que estaba haciendo mal al tratar de desinteresarme de mi familia, al querer encerrarme en mi mundo y no permitirles la entrada a ellos, y quizá estaba haciendo mal al no darles el beneficio de la duda y creer que ellos jamás me entenderían y pensar que para que arriesgarme al rechazo, cuando podía ahorrarme ese paso y rechazarlos yo. Pero ahora me doy cuenta de que quizá me esté perdiendo de algo bueno, sé que el riesgo de que no lo entiendan es igual a la posibilidad de que me acepten, sin embargo no tengo nada que perder y creo que es hora de compartir esta parte de mi vida con los integrantes de mi familia que me importan, y darles la oportunidad de que sean ellas las que decidan lo que quieren hacer en consecuencia.

lunes, noviembre 30, 2009

Viajes, viajes, viajes!!!

El viernes 20 de Noviembre a las 6 de la mañana salí rumbo al DF, llegué a las 9 de la mañana y al poco rato llegó la tía por mí; resulta que como parte de lo de la titulación tengo que hacer un trabajo de investigación y una propuesta para mejorar el sistema de recaudación fiscal en algún ayuntamiento municipal; y como la prima tiene contactos en Tlalnepantla se nos ocurrió que sería más fácil hacerlo en algún lugar en donde no tuvieran tanto recelo en dejar que me inmiscuyera en esos asuntos, y como yo no sé –no sabía- como llegar hasta allá, le pedí a la tía que me acompañara y ella aceptó. Pero oh bendita burocracia! resulta que al llegar allá me salieron con que el oficio que llevaba de la escuela no iba dirigido a la persona correcta y debía corregirlo, y por más que le expliqué a la tipa que me atendió que iba desde Morelia y tal, a ella eso le importó tanto como a mi me importa la vida inútil de Pito Pérez, y no pude hacer nada. Así que nos regresamos a la casa después de nuestro infructuoso viaje. La tía nos hizo de comer y como soy pésimo para eso de madrugar, después de comer me dio mucho sueño y me quedé dormido viendo la TV hasta que la prima llamó para avisar que ya casi iba a llegar y me levanté para ayudarle a la tía a poner la mesa y bajé a abrirle la cochera a la prima para que metiera el coche. Cenamos con la prima y nos sentamos a echar el chal, la tía nos hizo un cafecito y nos quedamos viendo la TV hasta la madrugada que nos subimos a dormir.

El sábado acompañé a la prima a un lugar al que tenía que ir y de regreso desayunamos en la casa, estábamos en eso cuando le llegaron visitas a la tía y la prima y yo nos salimos a dar una vuelta al tianguis; regresando del tianguis ya se habían ido las visitas y salimos rumbo a la casa de otra de las primas a donde tenían que pasar a recoger un celular, se suponía que sólo íbamos de paso pues teníamos muchas cosas que hacer, pero ya ahí se nos fue el tiempo platicando con la prima, su marido y jugando con su hijo y sus mascotas. Saliendo de ahí fuimos a comprar las cosas para la fiesta de cumpleaños de las hijas de unos compadres de una de las cuñadas, pues las niñas siempre vienen a las fiestas de los sobrinos y ahora que iba a ser el de ellas dijeron que querían la fiesta igual, y como ni nos gusta el mitote…
Terminando las compras regresamos a la casa, descansamos un ratito y me fui con la prima que tenía que ir a Coacalco a una de las plazas que administran a recoger unas cosas y me pidió que la acompañara; pero nos tocó mucho tráfico y apenas alcanzamos a regresar a tiempo para pasar por mi PP a la central. Pasamos por él y nos fuimos a la casa, como nadie había comido y vimos que ya estaban las quesadillas decidimos cenar antes de irnos. Después de cenar salimos hacia el tianguis navideño de la Venustiano Carranza, recorrimos todo el tianguis y vimos muchas cosas nuevas y muy padres, pero nada que nos robara el aliento y sólo compramos unas luces.

El domingo muy temprano nos fuimos a Xochimilco pues la prima tenia que ir a checar lo de unas Nochebuenas para sus plazas, mientras ella checaba sus asuntos nosotros recorrimos algunos invernaderos, algunas tiendas de artesanías y nos compramos una que otra cosilla. Desayunamos en el lugar y salimos rumbo al centro a comprar las luces navideñas, esas que anduvimos viendo la vez pasada, y como ya habíamos visto lo que queríamos no nos tardamos tanto en comprar. Regresamos a la casa tan cansados que todos nos quedamos dormidos y ya nos levantamos como a las 6 a comer y a preparar las cosas para irnos a la central. Llegamos a Celaya pasada la media noche y como siempre el cuñado ya estaba esperándonos en la central.
El miércoles 25 de noviembre me fui a Morelia, al fin se llegó el día en que hice mis últimos exámenes y cuando los terminé sentí que se me quitaba un peso de encima, como que no lo podía creer, mientras iba en el camión, mientras estaba haciendo mis exámenes pensaba esta es la última vez que voy a hacer esto y eso me emocionaba. Resulta también que lo del seminario no va a ser presencial, al menos no lo será para mí, pues llegué a un acuerdo con la directora y únicamente voy a hacer el trabajo que se tiene que entregar pero no tengo que ir cada fin de semana como me habían dicho. Después de los exámenes me fui a caminar por la ciudad aprovechando que el clima estaba bastante agradable, y que tenía que hacer tiempo para llegar a la cita que tenía. Pasé a visitar a la amiga con la que nos quedamos la vez pasada que fuimos a Morelia y me entregó unos regalitos para mi PP y para mí, y después me fui a ver a la señora que se encarga de administrar las casas de mis hermanas y le pedí que se encargara de la mía, según me dijo hay posibilidades de que la pueda rentar y espero que así sea, digo otra entrada de dinero, por pequeña que sea, a nadie le cae mal. Fue bastante extraño pues yo conocía a esta señora desde las primeras veces que iba a Morelia, cuando yo era un niño nada inocente y con mucha malicia, y fue nuestra vecina el tiempo que viví con mi hermana en Morelia; y siempre había tenido la impresión de que era una señora bastante estirada y pesada, pero estaba muy equivocado pues es una señora muy agradable, tanto que estuve casi dos horas en su casa platicando y ni cuenta me di del tiempo que había pasado, aparte me despertó la nostalgia pues me estuvo contando de mis hermanas, de mis sobrinas cuando eran niñas, me dijo que recordaba cuando mis papás iban de visita y que se acordaba de mi hermana y de mi las primeras veces que fuimos; total que salí de su casa con un nudo en la garganta y con el corazón estrujado, pues me hizo recordar otros tiempo, que si bien no fueron mejores, también fueron buenos.

El viernes pasado de nuevo me fui al DF, pedí en la escuela que me corrigieran el oficio y fui de nuevo a Tlalnepantla, esta vez la tia ya no acompañó pues me aprendí el caminito muy bien y pude llegar sólo. Al llegar fui a ver a la tipa de la vez pasada y le entregué el oficio corregido, me vio con su cara de burócrata, con su cara regordeta llena de migas de bolillo de la torta de tamal que se acababa de tragar, y me entregó un formato que tenía que llenar, lo llené, me pidió los demás documentos se los entregué, y cuando sentía que la burocracia no me había vencido esta vez, la maldita vieja me sale con que el Licenciado que tenía que autorizar mi solicitud había salido “en comisión”, que regresara el lunes para informarme si me la aceptaban o no, le dije que no podía regresar otra vez y me dio otra vez esa mirada, esa mirada de –y a mi qué?, mientras me sigan pagando por hacer estos desplantes y la tanda me alcance para dar los abonos de mis joyas de fantasía y mis perfumes piratas con olor a mujer barata, y para comprar mis “topers” para guardar los chilaquiles con arto cilantro que me traigo pa’ las tortas, a mi me vale lo que a ti te pase-. Me dio mucho coraje y salí de ahí con dolor de cabeza, harto de la forma en que funcionan las cosas en este país, y con unas ganas de esperar a la maldita gata con ínfulas de grandeza y atragantarla de tortas hasta que reventara. Llegando a la casa la tía me dio de comer y platicamos un rato, hasta que cada quien por su lado se fue a echar la siesta. Al rato me dijo que la acompañara por el pan y cuando regresamos iba llegando la prima, cenamos con ella y le conté lo que había pasado, y me dijo que me iba a poner en comunicación con otros de sus contactos, con los que tiene aquí en la ciudad, para ver si ellos si me pueden ayudar, total si me hacen dar muchas vueltas al menos están aquí y no tengo que viajar.
El sábado me regresé con la prima y la tía que tenían que venir a lo de la fiesta esta de las niñas, se supone que saldríamos a las 7 de la mañana, pero como la prima y yo compartimos el gusto por desvelarnos viendo TV, el viernes nos dormimos ya bastante tarde y el sábado a las 7 apenas nos estábamos despertando y mientras hacían las maletas y acomodábamos las cosas en el coche, salimos de allá casi a las 9 de la mañana, lo bueno es que la prima es una cafre y pasaditas las once de la mañana llegamos a la casa. La fiesta estuvo bastante divertida, nos trataron como reyes hubo mucha comida, muchos dulces, mucho pastel y a pesar de que no había tantos niños, como en las fiestas de los sobrinos, terminamos muy cansados y regresando a la casa todos caímos rendidos.

El domingo a las 6 de la mañana la prima, mi PP y yo fuimos a recoger al cuñado a su trabajo, regresando preparamos las cosas y despertamos a los demás y a las 7:30 salimos rumbo a Quiroga, el esposo de la cuñada si nos la cumplió y nos fuimos a Quiroga, pero como somos muchos y no cabemos todos en su camioneta, sólo se fueron ahí los que cupieron y los demás –la prima, la esposa del cuñado, mi PP, el cuñado y yo- nos fuimos en el coche de la prima. Llegando a Quiroga fuimos a desayunar a las carnitas y después empezamos el recorrido por el pueblo, primero recorrimos las tiendas y el mercado de artesanías y después empezamos con las compras, nos sorprendió que llenamos la cajuela del coche de la prima de cosas y no nos gastamos tanto, y nos podríamos haber gastado más pero como la prima y la tía se regresaba ese día al DF, y el cuñado tenía que trabajar en la noche ya no seguimos viendo más tiendas y nos regresamos. De regreso pasamos a comer a Salvatierra una carne asada muy buena, y de ahí ya no nos detuvimos hasta llegar a la casa.
Nos fue tan bien y nos divertimos tanto este viaje que ya estamos planeando otro para ahora que la prima venga de vacaciones en diciembre.

jueves, noviembre 19, 2009

Tacos de humo

Tengo apenas ochos días sin fumar y ya estoy que me como las cortinas. Y no, no es que esté tratando de dejarlo, lo que pasa es que se me acabaron y como por aquí no venden de los que me gustan (o menos me disgustan), me ha dado hueva ir a comprar otro paquete.

Lo malo es que me da mucha ansiedad, y cuando estoy ansioso me da por comer, y como aquí faltará cualquier cosa menos que comer, me la he pasado comiendo más de lo acostumbrado, y como siempre o casi siempre me fumaba uno después de comer, ahora que no tengo lo he estado reemplazando con un chocolate, una rebanada de pastel o algo similar, pero no es lo mismo por que con los cigarros con uno tenía y con los postres me puedo comer uno tras otro y tras otro.

Algún día pensé en dejar de fumar por mi salud y así, porque aunque sólo me fume uno o dos al día, es cierto que basta el que suba unas escaleras para quedarme sin aire. Pero si el dejarlo implica que me pondré más choncho de lo que ya estoy, o el que voy a andar todo el día con esta ansiedad que hace que me dan ganas de comerme hasta al perro, prefiero seguir con el hábito.

Total de algo me tengo que morir, aparte como decía mi abuela "Cuando te toca aunque te quites, y cuando no te toca aunque te pongas"; y me consta porque tengo un tío que toda su vida ha sido borracho, parrandero y fumador y a sus 76 años, con su diabetes y todo, aquí sigue, hasta donde yo sé; y hay personas de mi edad que llevan una vida sana, que se ejercitan y cuidan su alimentación y de pronto les da un derrame cerebral o los atropella un autobús y ahí quedan.

Así que, como nada es seguro en esta vida, hay que vivirla dándonos nuestros placeres, y de los placeres los culposos saben más rico.

jueves, noviembre 12, 2009

Busy

Ahora si se me juntó el "quihacer", la próxima semana tengo que presentar dos exámenes, mis últimos dos exámenes y me acaban de avisar que el 21 de este mes inicia el seminario de titulación, mismo que tengo que tomar y que durará cuatro sábados; y por si fuera poco tengo que empezar el proyecto de Servicio Social que tengo que llevar para que me autoricen el darlo donde yo quiero; aparte una vez finalizado el dichoso seminario ese, tengo que empezar a pensar, y a trabajar, en lo de la tesis porque no quiero postergar lo de la titulación más alla de mediados del próximo año.

Y yo que creía que con los exámenes se acababa la presión.

miércoles, noviembre 11, 2009

Delfín...

Este fin de semana también nos fuimos de pata de perro (o pata’e chucho como dirían en mi tierra). Resulta que se casó un hermano de una amiga que vive en Morelia y nos invitaron hace ya varios meses y como pretextos es lo único que nos falta para largarnos a donde sea, pues fuimos. Llegamos como a las 6 de la tarde directo al salón que era el mismo en donde hace ya algunos años se había casado otro hermano de esa misma amiga; ahí estaba ya otra pareja de amigos, los que se casaron el año pasado en Huetamo, boda en la que también estuvimos. La fiesta estuvo divertida y la comida estuvo buena: barbacoa de res, arroz y frijoles charros mmmm.
Después de la fiesta nos fuimos con la pareja de amigos que nos invitaron a quedarnos en su casa, porque la mía no tiene muebles, ahí estuvimos en el chisme un buen rato recordando viejos tiempos hasta ya entrada la madrugada que nos dormimos.

El domingo nos fuimos a Quiroga con ellos, llegando almorzamos en las carnitas típicas del lugar y después recorrimos el pueblo. Ya hacía un buen que yo no iba, creo que la última vez fui con mis hermanas cuando una de ellas todavía vivía en Morelia y la otra llegó de visita de Chiapas, de eso hace ya como unos 8 años y el pueblo todavía sigue igual, que es parte de su encanto porque está muy bonito y hay tanto que ver y tanto, tanto, taaaanto que comprar, pero tanto que ya estamos planeando un viaje en familia para poder ir de compras porque en autobús no podíamos traernos todo lo que nos gustó, entre artesanías, muebles, artículos de decoración y demás chucherías.

Regresando a Morelia nos despedimos de nuestros amigos, que como siempre se portaron de pelos con nosotros, y nos fuimos a caminar por la ciudad, recorrimos la Av. Madero de extremo a extremo, recordando y visitando los lugares que frecuentábamos cuando vivíamos allá y cuando nos conocimos; obvio que no podíamos perder la oportunidad de comernos una nieve de pasta y de no haber sido por las carnitas le habríamos llegado también a los gazpachos. Ya nos estábamos poniendo nostálgicos y preguntándonos porque no hacíamos el intento por regresar a vivir allá cuando de pronto vimos desfilar por la avenida decenas de camionetas plagadas de policías, y recordamos que la ciudad ya no es lo que era y que, tristemente, se está convirtiendo en un lugar bonito, hermoso, inigualable para ir a visitar pero no para vivir ahí, así que tomamos nuestro taxi y nos fuimos a la central para regresarnos a nuestro pueblo, tranquilo, perdido en el mapa, alejado de la civilización, pero relativamente seguro.

martes, noviembre 10, 2009

Viva la vida !

Pues el lunes después de arrasar con las pizzas que yo preparé, partimos con la prima y la tía hacia el DF, la verdad me sentí un poco raro pues siempre nos despedimos de ellas y nos quedamos aquí y ahora fue a la inversa. Llegamos después de la media noche porque nos tocó algo de tráfico, y si no fuese por que la prima es una cafre al volante habríamos llegado más de madrugada.

El lunes en la mañana, después de tomarnos el café de la mañana, acompañamos a la tía al banco, al IMSS a cobrar su pensión y a otras cosas que tenía que hacer y regresando a la casa nos fuimos a almorzar al tianguis de los martes; regresamos a la casa y en la tarde nos fuimos al centro porque mi PP otra vez va a ser padrino de invitaciones de la boda de una amiga suya y fuimos a buscar al señor que las hace y del que ya somos clientes. Antes pasamos a un mercado de mascotas que está en Reforma y al que teníamos muchas ganas de ir, pero como ya era algo tarde ya estaba todo cerrado. Después de checar lo de las invitaciones caminamos por las calles del centro, en donde la tía iba dándonos un tour guiado y explicándonos algo de la historia de los edificios y las calles que íbamos pasando, pasamos por la calle en donde hay muchas cosas navideñas y yo quedé encantado con todo, pero como sólo íbamos a ver no me compraron nada. Total que terminamos en el mercado de Sonora y aprovechando que ya estábamos ahí le compramos el kit a la nueva mascota, o sea la cama, el collar, el plato y todo lo necesario para que aunque, sea perro, no viva como tal. Regresamos a la casa cansados de tanto caminar, así que sólo salimos a cenar a las quesadillas y nos dormimos temprano.

El martes la tía nos acompañó a desayunar pero como todavía estaba cansada de la caminata del día anterior no quiso ir con nosotros al tour de ese día, así que ella se regresó a la casa a hacernos de comer y nosotros nos fuimos a Plaza Lindavista. Llegamos pero como la tienda de los celulares todavía estaba cerrada nos metimos al Mixup a ver los discos, estábamos en eso cuando escuchamos que alguien estaba preguntando por los boletos para la nueva fecha que había abierto Coldplay, nos volteamos a ver al mismo tiempo y fuimos a preguntar lo mismo, y resulta que si, que Coldplay abrió otra fecha para el 7 de Marzo y ese día empezaba la preventa; yo ya le había comentado a mi PP que iban a venir pero como que a él no le había echo mucha ilusión el ir a verlos, sobre todo porque hasta abajo es de pié y eso de estar horas de pié apartando un buen lugar, solo lo hemos hecho una vez y fue para ver a alguien de quien ambos somos fans Robbie Williams. Pues empezamos a checar los lugares y los precios, recordamos que después de haber ido a ver a Madonna hasta arriba concluímos que en el foro sol hay que ir hasta abajo porque arriba no vale la pena, total que estábamos en eso cuando me dijo que si yo quería ir íbamos aunque fuese de pié, que sería mi regalo de cumpleaños y como un regalo nunca se desprecia, compramos en ese momento los boletos y el 7 de marzo, si otra cosa no pasa, nos vamos a ver a Coldplay!!!



Después de eso nos fuimos a checar los celulares, se suponía que sólo íbamos a ver si alguno nos gustaba para regresar en algunas semanas a comprarlos, yo ya traía algunos en mente pero en la tienda donde los hemos comprado no había ninguno, igual el chavo de la tienda se portó buena onda y nos enseñó otros modelos similares, y como nos escuchó comentando del concierto de Coldplay me enseñó uno bastante padre que trae contenido precargado del grupo, pero como soy medio terco y bastante obstinado yo quería ver los que ya había checado por internet, así que nos fuimos a Parque Lindavista, claro que antes de ir a lo que íbamos le dimos la vuelta a la plaza, llegamos a la tienda y ahí tampoco había ninguno de los que yo quería; como ya era algo tarde y ya teníamos hambre, mi PP sugirió que nos fuéramos a la casa a comer y que en la tarde podíamos pasar camino a la central a ver el otro celular y si me convencía, lo comprábamos de una vez, obvio que a eso tampoco me pude negar.

Pues llegamos a la casa y la tía nos dijo que habían llamado los otros tíos, que se habían enterado de que andábamos por allá y querían que pasáramos a recoger algo que le iban a mandar a una de las cuñadas, así que antes de comer fuimos por el encargo. Como los tíos estaban solos no nos tardamos mucho, pero pasamos por la plaza que está cerca de donde viven y vimos que la tienda donde hemos comprado ropa tenía promoción de meses sin intereses y aparte descuentos en toda la tienda, entramos supuestamente a ver y salimos con varias garritas cada uno, eso si muy baratas y a pagar en cómodas mensualidades.

Después de comer nos salimos de la casa ya con las maletas hechas, llegamos de nuevo a Plaza Lindavista, fuimos de nuevo a checar los celulares y el chavo que nos atendió en la mañana me enseñó más a detalle el celular, me dejó verlo encendido, me explicó el funcionamiento y todas las características, en fin me lo supo vender y me decidí por ese, y ahora que ya lo estoy usando me doy cuenta de que me gusta mucho más que los otros que había visto.
Llegamos a Celaya casi a las once de la noche porque otra vez nos tocó tráfico, eso si el cuñado ya estaba esperándonos en la central y nos llevó a la casa.
Fue un fin de semana increíble, tengo celular nuevo y boletos para ver a uno de mis grupos favoritos, Viva la vida!!

viernes, noviembre 06, 2009

Recuento

Han pasado tantas cosas en estos días que no sé por donde empezar, así que lo haré cronológicamente.

Para empezar ya tenemos perro, es un french poodle llamado “Robbie”, ha sido un poco difícil por que ya no es un cachorro y tiene varias mañas, aparte de que como lo rescatamos de una casa en donde lo maltrataban está un poco ajetreado, desaliñado y receloso con la especie humana, pero nada que cuidados, cariño y una buena alimentación no solucionen. Y yo estoy encantado disfrutando por primera vez en mi vida de la experiencia de tener un perro.

El sábado fue la fiesta por los tres años del sobrino más pequeño, ese que cuando empezaba a hablar me llamaba “Tío Caos”, y que ahora me dice simplemente “Calos”. Pues la fiesta estuvo bastante bien, el niño se divirtió mucho y nosotros más. Sólo que la fiesta se terminó temprano porque la misa fue a la una de la tarde y los invitados empezaron a llegar a las dos, así que a las 7 de la noche estaban yéndose los últimos invitados. Pero eso nos sirvió porque terminando la fiesta mi PP, la prima y yo nos fuimos a una fiesta de Halloween en casa de una amiga de mi PP, se suponía que sólo íbamos a hacer acto de presencia y que no nos tardaríamos; la fiesta fue en una casa que todavía está en construcción así que aún no tiene ventanas, el aíre se colaba por todos lados y hacía un frío horrible, pero nada que unos tequilas y una fogata no quitaran. Pues empezaron a contar historias de terror y experiencias extrañas que nos hubieran pasado, y estábamos tan a gusto que cuando nos dimos cuenta eran casi las dos de la mañana, así que decidimos retirarnos.

El domingo nos levantamos al recalentado, pero para nuestra sorpresa no había mucho que recalentar porque los invitados aunque fueron más pocos que en otras ocasiones si eran de buen diente porque la comida casi se acabó, así que les tocó improvisar algo para darnos de desayunar a los de casa y a las visitas del DF porque esta vez si vinieron todos.
Terminando el desayuno nos fuimos de compras, la cuñada quería unas cosas del Sam’s así que fuimos por sus cosas y nosotros compramos lo que necesitábamos para la fiesta de halloween que estábamos organizando para la noche, porque como el lunes fue festivo les dijimos a los del DF que se quedaran y aceptaron. Regresando a la casa comimos y después nos pusimos a decorar la casa para la fiesta, mientras unos hacían eso, otros ponían el altar, y otros hacían los tamales y el atole que queríamos para cenar. Pues la fiesta, que al principio se había planeado como una sencilla reunión, acabó en fiesta y concurso de disfraces porque todos los niños se disfrazaron y uno que otro adulto también, lo malo fue que a mi PP y a mi nos tocó el papel de jueces por ser los organizadores, pero como sabíamos que nos iba a ganar el sentimiento e íbamos a terminar dándole el premio a los consentidos aunque otros se lo merecieran más, terminamos por decidir que todos eran ganadores y rifamos el detalle que habíamos comprado para el primer lugar, ese se lo gano una de las primas que se disfrazó de gitana y que traía a su perro disfrazado de pirata, se veían bastante graciosos.

El lunes le tocó a mi PP trabajar así que la prima y yo nos levantamos temprano para llevarlo, obvio que regresando a la casa nos volvimos a dormir porque con el frío se antojaba quedarse en la cama. Cuando me levanté a desayunar me dieron la noticia de que habían decidido que querían comer pizza y que querían que yo la hiciera, así que con todo y las desveladas y el cansancio me tocó preparar las pizzas, pero como los tíos del DF se fueron al medio día no fue necesario hacer tantas. Total que para la hora de la comida, o cena porque fue casi a las 6 de la tarde, estaban listas las pizzas y la tía, la prima y los de casa nos dispusimos a comer.

Terminando de comer empezamos a hacer la maleta porque a mi PP le dieron dos días de vacaciones y nos fuimos al DF con la prima y la tía, pero el relato de lo que hicimos allá lo dejaré para la próxima porque tengo mucho frío como para seguir escribiendo.