jueves, junio 26, 2008

Am I only dreaming???



Apenas la semana pasada estaba dando saltos de felicidad porque pude obtener boletos de primera fila para el concierto que va a dar Gloria Trevi en Querétaro, y es que aunque ya la vimos en el Palenque no es lo mismo que verla en un lugar cerrado, cómodo y sobre todo así de cerca. Y pues como parece que está todavía bastante lejano el día en el que finalmente se presente en el Auditorio Nacional, para aminorar la espera iremos a éste.

Cuando esa misma semana escuché en las noticias que Madonna estará en México, obviamente como buen desesperado-obsesivo-compulsivó me conecté de inmediato a la página de Ticketmaster y vi que los boletos salían a la venta el lunes. Así que el lunes a las 10:00 a.m. ya estaba en línea esperando que empezara la venta. En cuanto inició pedí mis boletos y la página de respuesta decía que tendría que esperar 15 minutos, bueno que son 15 minutos si he esperado 15 años; pero los 15 minutos se hicieron, 30, 40,60,80, y casi a la una de la tarde me apareció el mensaje de que no había boletos que coincidieran con mi solicitud y que lo intentara de nuevo, Puta madre! (ya había advertido que cuando me enojo digo muchas groserías). Lo volví a intentar pero esta vez la espera ya no fue tan larga, de inmediato me apareció el mensaje de que no había boletos disponibles en ese momento. Lo intenté e intenté e intenté con el mismo resultado, con una chingada! no podía creer q los boletos se hubieses agotado tan pronto, pero lo creí cuando lo dijeron en los programas de espectáculos y hasta con Adela Micha.
Ni modos, ahora a esperar al miércoles que salgan a la venta al público en general, pero si no alcancé los de la preventa, va a estar en aramero que alcance en la venta al público en general, a menos que pida refuerzos. Así que mi PP y yo le hablamos a la tía para que ella intentara comprarlos por teléfono, estando ella en el DF la llamada es local.

Ayer otra vez a las 10:30 ya estaba en línea y esperando, a las 11 apareció el formato para pedir los boletos, hice mi solicitud y obtuve el mismo resultado, Joder! Carajo!, lo volví a intentar y lo volví a intentar, y lo volví a intentar, y nada. Finalmente un último intento y ahora la espera se prolongó aún más, 15 minutos de espera, y al fin apareció la página para llenar los datos del tarjetahabiente, no vi ni la sección, ni la fila, ni el número de asientos, llené los datos tan pronto como pude pues estaba contra reloj, 2.30 minutos para llenarlos o se ponen a la venta los boletos de nuevo, lo logré, envíe la página y me llegó mi número de confirmación. Ya tengo boletos tambien para el concierto de Madonna!! Y hoy en la mañana me encuentro con que ya se agotaron. Que suerte tuve... Aunque podré celebrar a gusto hasta que tenga los boletos físicamente en la mano, pues como buen fatalista, siempre pienso lo peor.






lunes, junio 16, 2008

Big screen.



El sábado pasado nos dimos una escapada para ir al cine, fuimos a ver “Sex and the city: the movie”. La verdad es que era yo el que tenía muchas ganas de verla y mi PP, como se ha hecho costumbre últimamente, me invitó para complacerme.

Debo de reconocer que tenía mis dudas acerca de la película, pues había escuchado muchos comentarios de que no estaba buena, de que nada que ver con las serie, de que era un churro y el final era decepcionante, que era muy larga, que los conflictos eran tontos, que muchas escenas eras estúpidas, que había perdido su esencia, etc.

Pero como soy un fan de la serie, la he visto, la sigo viendo y espero verla muchas veces sin que llegue a aburrirme, pensé que no podía dejar de ver la película y crearme mi propia opinión; si realmente era un churro como decían ya me lamentaría después y si no lo era, estaría satisfecho con mi decisión.

La verdad es que fue una grata sorpresa que superó mis expectativas, la película me encantó, nada de lo que había escuchado me pareció cierto, la película es como el cierre perfecto para la serie, es muy divertida, yo no sentí que durara tanto, al contrario me quedé con ganas de más y ya no puedo esperar a que salga el DVD para comprarlo y completar con ella la colección de la serie. Es más hasta a mi PP que cuando mucho ha visto 5 capítulos de la serie le gustó.

Lo que también disfruté, fue el evocar los tiempos aquellos de tanto cine tan tarde, cuando íbamos mínimo una vez a la semana y siempre a la última función, porque de ésta salimos después de la una de la mañana. Lo que más extraño de vivir en “la gran ciudá” es el cine.

martes, junio 10, 2008

One more time.

El pasado domingo 1 de Junio a las 10:30 de la noche estaba en un autobús en la central del norte del D.F.; me acababa de despedir de mi PP que tenía que tomar otro autobús para irse al lugar en donde está trabajando ahora. El autobús partió y pude verlo desde la ventanilla parado en los andenes, cuando me vio me dijo, nos dijimos adiós.

Entonces empecé a tener esa sensación tan conocida: un hueco en el estómago, una opresión en el pecho y un nudo en la garganta. Nudo que se iba deshaciendo con cada lágrima que caía de mis ojos, pero esta vez no me contuve, esta vez me puse flojito, me dejé ir y empecé a llorar.

Pero no estaba triste, esta vez no me sentía mal, el llanto no me dolía, al contrario me aliviaba, se sentía bien. Tenía tantas cosas en la cabeza, sentía tantas cosas al haberlo visto ahí despedirse de mi, al recordar todas las cosas que vivimos e hicimos ese fin de semana, al voltear dentro del autobús y ver que iba rodeado de su familia, que ya se ha convertido en la mía, a mi lado venía uno de los sobrinos, en los asientos de adelante venían otros dos y en los de al lado venían la suegra con otro de los sobrinos y la más pequeña cargada en sus brazos.

Y me sentí tan contento, tan dichoso, tan afortunado, tan agradecido, que obedeciendo a un impulso le mandé un mensaje para decirle lo que estaba sintiendo, lo que estaba pensando, lo que me estaba pasando y su respuesta no hizo otra cosa más que hacerme sentir más feliz aún.

Y así, de pronto, de repente, me encontré llorando, otra vez, de felicidad, de gratitud, por todo lo que estoy viviendo, por el giro que han tomado las cosas, por todo lo que me está pasando y que yo me había hecho a la idea de que nunca me iba a pasar, por todo lo que tengo y creí que nunca iba a tener.

Y lo entendí, entendí la verdadera proporción de las cosas, y me di cuenta de que no es tan grave, que una mala racha no es el fin del mundo, entendí que es más lo que tengo que lo que me falta y que es mucho mejor lo que tengo que lo que deseo tener.

Y el llanto me tranquilizó, me hizo aterrizar, ver mi realidad y darme cuenta de que tengo muchos motivos para ser feliz, que tengo muchas cosas que agradecer, que tengo muchas cosas por las que me debería de relajar y empezar a disfrutarlas.

Y lo más importante, me di cuenta de que he tomado las decisiones correctas, que las cosas negativas, que los malos ratos, que todo, TODO, vale y ha valido la pena por el presente, por el hoy, por tener motivos para llorar de felicidad.

sábado, mayo 17, 2008

A few words can change everything.

Sobre todo si es algo que uno deseaba escuchar; y es que a veces es necesario que nos lo digan, a veces es necesario escucharlo, aunque esté implícito, aunque sea obvio, aunque se demuestre con las acciones; cuando nos lo dicen, cuando se escucha eso que uno desea escuchar, todo puede cambiar.

Y no es que ahora me vaya a relajar, hacer concha y dedicarme a echar la hueva; digo, o sea esta situación no es la ideal, al menos no lo es para mi; y no es que no me guste estar aquí, y no es que no esté disfrutando estas “vacaciones” forzadas; ya quedaron atrás esos tiempos en los que me sentía incómodo y fuera de lugar aquí.

Pero me hace falta algo, necesito algo, y es que siempre lo he hecho, y es que no conozco otra forma de vivir, y es por eso que de repente me desespero, por no haber obtenido eso que me hace falta aún, y es por eso que me pongo mal y me dan ganas de romperlo todo, de dejarlo todo, de hacerlo otra vez.

Sé que debo de tranquilizarme, que nada gano con desesperarme, que estoy haciendo todo lo que está en mis manos, que debo de seguirlo haciendo pues no hay nada más que pueda yo hacer, por el momento.

Sé que esto no es más que una mala racha que se ha prolongado más de lo esperado, pero también sé que así como llegó se pasará, sé que lo haré de nuevo, sé que lo conseguiré de nuevo, sé que me volveré a sentir feliz, completo, pleno, realizado. Y mientras eso pasa, trataré de tranquilizarme, trataré de dejar de sentirme culpable, trataré de disfrutar esta experiencia, afortunadamente ya me dijo lo que deseaba escuchar, y eso me quitó una preocupación más.


martes, abril 29, 2008

Esto lo resume todo.

If it makes you happy
It can’t be that bad
If it makes you happy
Then why the hell are you so sad?


Decía una maestra de Inglés, cuando nos estaba enseñando a utilizar el “I should have done” y el “I Would have done”, que el hubiera es el tiempo pendejo, porque uno se pone a pensar como pendejo lo que hubiera hecho o debió haber hecho pero que por pendejo uno no hizo; nada fina la miss pero tenía razón. De qué sirve ponerse a pensar en lo que uno hubiera podido haber hecho diferente; total lo hecho, hecho está y lamentarse, arrepentirse, darse de golpes contra la pared, pensar en lo diferente que serían las cosas, todo eso de nada sirve, uno no gana ni resuelve nada atormentándose. Ah! Pero como nos gusta atormentarnos (a algunos de nosotros).

Ahora estoy aquí, tratando de ser feliz con lo que creía me iba a dar felicidad; con lo que me quedó después de haber perdido todo por la única cosa que me importaba y que pensaba realmente importaba.

No lo puedo culpar a él, más bien no debo culparlo a él (eso no significa que no lo haga), el culpable soy yo; y esto no tiene nada que ver con esa compulsión que heredé de mi madre de culparme por los errores de los demás para ganar su simpatía, su comprensión, o su cariño. Esta vez si es cierto, la culpa ha sido mía, esto no es más que las consecuencias de mis actos, de mis acciones y de mis malas o buenas decisiones.

Lo reconozco, entonces lo único que me importaba era mantenerlo a mi lado, lograr que se quedara conmigo, aferrarme a lo único que hasta entonces no había podido tener y creía era lo único que me faltaba para ser totalmente feliz (existe la felicidad total?). Y por aferrarme, por lograr mi objetivo, descuidé todo lo demás, mi trabajo, mis pocos y contados amigos, mi familia, y hasta a mí mismo. Pero al final lo conseguí, logré que se quedara conmigo, logré quedarme con él.

Sé que buena parte de los problemas y malos entendidos que hemos tenido últimamente se debe en buena parte a que secretamente lo culpo y le reprocho el hecho de haberlo sacrificado todo por él y que él no sea capaz de sacrificar nada por mi (en mi equivocada percepción). Sé que no es justo, sé que no es su culpa, pero también sé que no sirve de nada saberlo si no cambio mi actitud y mi comportamiento, se que de seguir así también voy a perderlo a él, y aunque a veces pienso que sería lo mejor, honestamente sé que no es así, digo también tengo mis ratos de felicidad, en su casa me siento en casa, su familia me ha adoptado, me ha hecho uno más de los suyos, y con él la relación es genial cuando pongo de mi parte, me doy unos sapes y me ubico.

Sé que él nunca me engañó, que siempre fue y ha sido honesto, no puedo decir que se vendió de diferente manera y a la hora de la hora enseñó el cobre, nada más aleado de la realidad; él siempre ha sido el mismo, bueno, malo, con defectos, con virtudes, con inquietudes con cosas que me encantan y cosas que detesto, pero siempre igual, desde el principio, desde el día que lo conocí supe como era, si yo creí que las cosas que no me gustaban de él las iba a cambiar por mi, o que iba a terminar por aceptarlas, eso no es problema suyo. Así que el único problema soy yo, el problema lo tengo yo por esa bendita costumbre de no aceptar la realidad, de mentir, de esperar que todo y todos cambien para que yo pueda ser feliz, de proyectar mis miedos e inseguridades en los demás, de querer siempre ser perfecto y no permitirme reconocerme una falla o error.

Es verdad últimamente la mayor parte del tiempo me siento vacío, me siento perdido, es verdad últimamente la vida me asusta, me da pánico enfrentarme a ella; es cierto lo estoy usando como mi tabla de salvación, me estoy apoyando demasiado en él, pero también es cierto que me estoy cansado, que lo estoy cansando, que quiero vencer el miedo, que quiero volver a nadar por mi cuenta, que quiero recuperar mi seguridad, y esa independencia de la que tanto me enorgullecía. Pero no sé como hacerlo, no sé por donde empezar, no sé como recuperar todo lo perdido sin perder esto, y es que en el fondo tengo miedo de que si un día deje de necesitarlo lo abandone, y si, ahora q lo pienso en el fondo ese es mi mayor temor, no tanto el que él me abandone a mi, digo no me gusta la soledad pero he vivido así una buena parte de mi vida, lo que me da miedo es que si me siento lo suficientemente seguro sea yo el que lo abandone a él a la primera de cambios y por mi testarudez y cerrazón pierda algo que es probable nunca vuelva a tener, al menos no de la misma manera.

No sé como compaginar ambas cosas, no sé como no irme a los extremos, y no sé si pueda aprender.

martes, marzo 18, 2008

Perdido en el espacio...y no el de Tatiana.

Hace un mes parecía que el panorama se estaba aclarando, parecía que las cosas de nuevo estaban tomando su curso y estaba a nada de que se terminara la mala racha, hoy de nuevo estoy aquí temiendo que mi destino es esperar, esperar y esperar sin saber bien que es lo que espero y si en verdad llegará.

Aunque no me puedo quejar, al menos no demasiado, en este mes que he estado debajo de una piedra y que no me he parado por León (por cierto, sospecho que no falta mucho para que se den cuenta de que no me he parado por el trabajo y me dejen de depositar) me la he pasado bastante bien, aunque he tenido mis días, esos días en los que deseé no haberme levantado de la cama.

A finales del mes pasado hicimos un viaje relámpago al DF, pues la prima quería que mi PP y yo le hiciéramos un favor a su jefe, por lo que nos patrocinó un fabuloso viaje de un día con todos los gastos pagos; apenas y alcanzamos a ir al museo q está en el zócalo, por cierto me gustó mas la construcción, iluminación y ambientación que la exposición en sí.

El 4 de Marzo fue nuestro aniversario y no supimos si besarnos en la cara o en los labios, no hicimos nada especial, él está trabajando mucho y ahora me toca a mi entender, pero lo celebramos juntos y es lo que importa, la fecha es lo de menos.

El 10 de Marzo cumplí mis primeros 30 años de vida, tenía planeado quedarme todo el día en cama y pretender que ese día no había pasado pero desde temprano me despertaron los mensajes en mi cel y aparte me hicieron de comer y el pastel y todo el numerito, por lo que no me quedó más que celebrar.

Aunque fue extraño que no pasara nada después, me refiero a que sigo teniendo los mismo achaques que tenía a los veinte y me sigo sintiendo igual de viejo que a los 25, nada cambió, nada pasó. Antes del acontecimiento si estuve pensando en todos los planes que tenía para cuando tuviera treinta, en los que soñaba cuando niño y todo eso que no he podido hacer; pero después me relajé y me di cuenta de que hay más tiempo que vida y que he hecho mucho más de lo que pude haber imaginado y que aunque no esté viviendo la vida de mis sueños, tengo lo suficiente para, si así lo deseo, ser feliz.

Un millón de gracias a todos los que pasan por aquí y un millón extra para los que dejan sus comentarios.

martes, febrero 12, 2008

Two years ago.

Hace dos años el once de febrero fue sábado, ese día tuve una cita a ciegas con alguien con quien había estado hablando por el msn el día anterior. Ese mismo día después de ir a la escuela pasé al super a comprar algunas cosas que necesitaba para la casa, llegué a la casa, comí, ví la tele un rato y tomé una siesta. Como a las 6 de la tarde me metí a bañar y me arreglé para la cita.
No tenía muchas esperanzas en esa cita, pues lo único que sabía de esta persona es que era contador y trabajaba en un despacho, pero cuando quedamos de vernos no acordamos ninguna forma de reconocernos ni intercambiamos teléfonos ni nada, lo que me hacía sospechar que no iba a llegar o bien que si llegaba, iba a ser otro de esos demasiado aburridos o demasiado excéntricos, por lo que ya hasta había checado la cartelera para ver que película se adecuaba a ese horario; estaba “descarrilados” a las 10:20 p.m., lo que me dejaba tiempo suficiente para acudir a la cita, y si se presentaba, también el tiempo suficiente para tomar un café, encontrar algún detalle o defecto para descartarle y poder ver la película.

Llegué al lugar de la cita un poco retrasado, empecé a buscar sin saber a quien buscaba, vi a alguien que estaba un poco alejado de los demás y estaba hablando por teléfono, no pensé que fuera él pues se veía demasiado normal. Sin embargo al acercarme escuché que hablaba de un contador y de un despacho contable. Cuando colgó me acerqué a preguntarle si era “A” y me dijo que si, así que nos presentamos y nos fuimos al Sanborn’s a tomar un café.

En cuanto llegamos a la mesa, tomé mi escudo, mis armas de defensa y empecé a buscarle defectos y detallitos, cualquiera que me sirviera para descartarlo, cualquiera que pudiera utilizar de pretexto para no intentarlo con él. La primera prueba la había pasado: bonitos ojos, bonita sonrisa, altura suficiente, peso suficiente, me gustó; ahora tenía que encontrar lo negativo así que empecé: Habla demasiado de sus amigos, que mis amigos y yo esto, que mis amigos y yo lo otro; para ser la primera vez que nos vemos me está contando demasiado; no es de la ciudad y no planea quedarse aquí (entonces la idea de irme de Morelia era inconcebible), con eso me bastaba. Ahora tenía que encontrar la ocasión adecuada para terminar la cita y llegar a tiempo a la película.

Lo extraño es que el tiempo empezó a pasar sin darme cuenta y cuando lo noté, mi escudo ya lo traía una mesera como charola de servicio y mis armas de defensa estaban reposando en la mesa junto a los cubiertos; me encontré a mi mismo compartiendo, disfrutando, conversando, pasándola bien y en lugar de encontrarle defectos empecé a encontrarle coincidencias y cualidades, muchas cualidades.

Estábamos tan a gusto (después supe que él también lo estaba) que cuando nos dimos cuenta ya era más de media noche y el restaurante empezaba a quedarse vacío, ni la mesera que nos trajo la cuenta porque ya había teminado su turno, ni la otra que nos preguntaba constantemente si deseábamos otra cosa o seguíamos jugando con los vasos vacíos del café que nos habíamos terminado horas, antes nos distraían de la conversación.

Al rato decidimos irnos pues él tenía que trabajar al siguiente día; lo acompañé a la avenida a tomar un taxi, pero como ninguno se veía le sugerí que camináramos a mi casa a pedir uno por teléfono, al fin que mi casa estaba prácticamente a la vuelta de la esquina. Caminamos a la casa, lo invité a pasar él dijo que prefería esperar afuera así que entré a pedir el taxi y salí a hacerle compañía mientras llegaba. Mientras esperábamos intercambiamos teléfonos y quedamos de llamarnos para salir de nuevo, llegó el taxi, se fue y me metí a la casa.

Necesitaba fumar y necesitaba sentarme, en ese orden, estaba caminando entre nubes, tenía que analizar qué es lo que había pasado y si realmente había pasado o todo había sido mi imaginación. Estaba en esas cuando entró un mensaje a mi celular, era de él, me agradecía por el café, me decía que se lo había pasado muy bien y que ojala se repitiera pronto. Le contesté que no tenía nada que agradecer, que yo me la había pasado igual y que ojala pudiéramos ir a comer antes de irme (el miércoles de esa semana salía para Chiapas de vacaciones) me dijo que estaba bien y me dio el teléfono de su trabajo pues, como me había explicado en persona, trabajada en un edificio de cantera y ahí dentro no entraba la señal de los celulares.

Me terminé mi cigarro, y me quedé un rato en el sofá, pensando en lo maravillosa que había sido la noche, en lo bien que me la había pasado y preguntándome si era él el indicado, deseando que así lo fuera, y pensando en lo extraña que es la vida, no recordaba otra ocasión en la que un desconocido me hubiese causado tan buena primera impresión.

Así fue como mi PP llegó a mi vida hace ya dos años, y hoy celebro que aún permanezca en ella.

jueves, febrero 07, 2008

No subject.

Esta semana no me fui a León, estoy aquí, en este pueblo disfrazado de ciudad o viceversa, tenía q venir a enviarle un mail a un compañero de trabajo para q disfrace mi ausencia y aproveché para postear algo ahora q tengo ganas, pues últimamente he andado un poco disperso, desanimado y de weba.
Como decía, esta semana no me fui a León, y es que el lunes fue festivo, el martes y miércoles mi PP descansó y hoy ya es jueves, así que para qué me voy si mañana me regreso.
Pero no se me ocurre nada para postear, quería escribir algo de los días pasados, pero parece que para postear necesito estar un poco alterado, deprimido, desnimado o algo así, y hoy estoy tan tranquilo, este lugar es tan tranquilo y me siento tan bien aqui, que no se me ocurre nada que decir.
No tengo ni una sola idea en la cabeza, me siento como Homero simpsom, hay dos changos en mi cabeza quitándose mutuamente los piojos.
Por ahí hay algo, creo q es una idea, o al menos eso parece de lejos:
Qué se hace? qué se hace si de pronto uno descubre que todo aquello de lo que uno huía, todo aquello que uno aborrecía, todo aquello que uno criticaba y detestaba, todo aquello contra lo que uno luchaba es lo único que lo hace a uno feliz? Deja uno de luchar y empieza a disfrutar? Deja uno de buscar la felicidad en donde uno creía que estaba y empieza uno a vivir la vida que uno tiene, aunque no sea la vida que uno esperaba tener?

jueves, enero 31, 2008

Será esto eso que llaman las crisis de los 30`s?



Esta sensación de vacío, de insatisfacción, de duda e incertidumbre, esta sensación de que estás en la mitad de tu vida y darte cuenta de que no has aprendido nada, este cuestionarte lo que has hecho hasta ahora sólo para darte cuenta de que nada de lo que has hecho se parece siquiera a lo que soñabas cuando eras niño.

Estas ganas de volver a empezar, de hacer un cambio radical, de revivir el pasado, este añorar los tiempos felices libres de preocupaciones y responsabilidades.

Si sólo me hubieran dicho cuando era niño que el ser mayor no era tan genial como creía, no hubiese tenido tanta prisa por crecer.

Más real, actual y comprobado que nunca.

“Si quieres hacer reír a Dios, cuéntale tus planes”

Y seguro que yo le he arrancado unas carcajadotas…

miércoles, enero 30, 2008

El favor de la soledad.

Esta canción me encanta y es perfecta para mi estado de ánimo actual, es de el último disco de la Trevi y es con la que casi me hizo llorar cuando la fui a ver al palenque, obviamente ya es una de mis favoritas de todos los tiempos. Soledad
La única que viene cuando todos se van
La única con la que puedo llorar
Que no me hace ni un reproche
Deja que me desahogue.
Soledad
Se que por un tiempo me alejé de ti
Y rompí la promesa para no ser infeliz
Y ahora estoy aquí llorando
Por haberlo amado tanto.
Ve y búscalo en donde lo encuentres
Y arrebátalo de entre la gente
Llévatelo de la mano
Y enciérrense en su cuarto.
Y súbelo, bájalo, ámalo
Y si él quiere despedázalo
Y hazlo que él sienta esto
Que me tiene a mí aquí sin aliento.
Soledad, soledad, soledad
Hazme un favor yo te lo ruego
Haz que él sienta lo que siento.
Soledad, soledad, soledad
Hazme un favor yo te lo imploro
Y que él sepa que lo adoro
Soledad.
Soledad
Vestida de noche o de claridad
Me dices al oído que él no volverá
No me das ningún consuelo
Pero hablas con la verdad.
Si ámalo como a ninguno
Que no quiera saber más del mundo
Que no reconozca familia
Que no conciba sin ti la vida.
Que por un beso el aguante desprecios
Y que sueñe envuelto en desvelos
Que sean su alegría tus migajas
De rodillas llorando de gracias.
Y entonces, solo entonces
Que sepa, que lo sepa
Que es por mí que te tiene
Que es por mí que te siente.
Soledad, soledad, soledad
Hazme un favor yo te lo ruego
Haz que él sienta lo que siento.
Soledad, soledad, soledad
Hazme un favor yo te lo imploro
Y que él sepa que lo adoro
Soledad.

Life is so fucking hard...sometimes.

Ya sé que hay muchos que están más jodidos que yo, ya sé que hay muchos que no tienen un techo, un pan que llevarse a la boca, un trabajo; ya sé que hay mucha gente que está sola en la vida porque no tiene nada y a nadie en el mundo y no porque, como es mi caso, las circunstancias los obligaron a irse a vivir lejos de su familia, amigos y seres queridos, y sé que esas personas darían todo lo que tienen por cambiarme el lugar, (aunque no podrían porque no tienen nada para cambiar…) Todo eso ya lo sé, y me lo he repetido una y otra y otra y otra y otra vez, y después otra y otra vez, pero eso no me consuela y no me quita la idea de que, en ocasiones, la vida es jodidamente dura.

Quizá esto se deba a que soy muy extremista, muy sensible, muy intenso, muy pesimista o también, por que no decirlo, un “drama queen”. El caso es que estos días pasados han sido maravillosos, pero ahora, en este momento, me siento como chinche fumigada, como una apestosa, desagradable, indefensa y moribunda chinche fumigada.


El jueves el PP y yo nos encontramos en Morelia porque fuimos a entregar las invitaciones de la boda de su amiga. Me gustó mucho estar allá, aunque haya sido un solo día, cuando caminamos por el centro me di cuenta lo mucho que me gustaba vivir allá y todo lo que crecí, aprendí y llegué a disfrutar de esa ciudad en los casi diez años que viví ahí. Aquí entre nos me gustaría regresar, quizá por eso compré la casa allá, para tener algún pretexto físico que me hiciera regresar, y espero que algún día se de la oportunidad de volver.

El viernes temprano nos regresamos a su casa y me pasé el fin de semana allá. El domingo me llamó la menor de mis hermanas, es mayor que yo pero siempre la he visto como mi hermanita por lo desubicada que estaba aunque últimamente los papeles se han invertido y el desubicado soy yo, estuve en el chisme con ella más de una hora, me contó los chismes de la familia, los suyos y yo le compartí mis emociones y esas cosas que sólo nos contamos entre nosotros y no le decimos a nadie más, creo que ni siquiera a los respectivos novios. Me hizo mucho bien hablar con ella y me volvió a nacer esa sensación de que desearía estar más cerca para vernos más seguido.

El lunes no me regresé a León pues el martes el PP y yo nos venimos juntos para acá. Llegamos ayer como al medio día y en la tarde dimos un paseo por la ciudad y después nos fuimos a la feria hasta la noche que nos regresamos a la casa. Hoy anduvimos recorriendo las plazas y viendo zapatos, y haciendo esas cosas simples que juntos saben diferentes.

Ahorita lo acabo de acompañar a la central y quise pasar al ciber a desahogarme por que si no saco lo que siento un día de estos me va a explotar el pecho, la cabeza, el hígado, el estómago o el cerebro.

Estoy tan feliz de que haya venido a visitarme pero estoy tan triste porque él se regreso y yo tuve que quedarme aquí, me habría gustado irme con él, sé que el viernes nos veremos en su casa pero también sé que el lunes me tendré que regresar. Sé que no es normal y no está bien que lo extrañe tanto, que me haga tanta falta, que me de miedo mi soledad, y también sé que llegará el día en que me tendré que acostumbrar, no me va a quedar de otra, pero mientras tanto, me temo que me seguiré sintiendo como chinche fumigada cada vez que nos despedimos y seguiré pensando que la vida es jodidamente dura, en ocasiones.

martes, enero 15, 2008

Reflexiones express.

A veces me siento de la patada porque extraño demasiado a mi PP, pero prefiero sentirme así de vez en cuando, que sentirme igual todo el tiempo porque no tengo ni a quien extrañar.

Parafraseando a…

Brenda, de “Six Feet Under”

“lo bueno de la depresión es que si dejas de resistirte y empiezas a disfrutarla, te aburres pronto de ella

Doy fe.

Las mejores cosas de la vida son gratis:


El abrazo sincero de los sobrinos cuando llego a su casa.

El afecto que me demuestra la suegra al preguntrme si quiero que me haga algo de comer para que me traiga.

La sensación de “estar en familia” en las comidas dominicales.

Los más de 50 mensajes que intercambiamos con el PP a diario (gracias a telcel son gratis por un año)

El poder disfrutar de días hermosos, nublados y fríos como el de hoy.

El poder sentir todo tipo de cosas, agradables y desagradable, que me recuerdan que estoy vivo.

Añoranzas

A veces las personas que viven solas pueden verse asaltadas por períodos de un anhelo indefinible. En esas ocasiones no les cuesta mucho creer que si tuvieran una pareja en sus vidas, esa sensación desaparecería.

También son momentos propicios para caer en la tentación de pensar que no sentirían así su aún estuvieran con su pareja.

Pero no siempre sería así. A veces no sentimos amor por nuestro ex, sino añoranza. Añoranza de algo distinto, algo que no está a nuestro alcance. Se trata de algo muy comprensible, especialmente en los momentos malos, en los que nos resulta muy triste estar solos.

Anhelamos que llegue algo que nos libere de ese dolor. Pero con frecuencia lo que nos libera del dolor es precisamente pasar por él.

A mi me ha asaltado esa añoranza en varias ocasiones y sé que es algo muy fuerte. Me acuerdo de cuando finalmente conseguí un trabajo por el que había luchado mucho. Una parte de mí estaba entusiasmada, pero aún así, cada mañana, cuando iba a trabajar, no podía evitar preguntarme: ¿Por qué no estoy aún satisfecha? ¿Por qué tengo esta opresión en el pecho? ¿Por qué este vacío en el estómago?.

Me alivió mucho que Bob Geldorf, el cantante, publicara su libro "Is this it?" (¿Eso es todo???). Pensé: Vaya, a él también le pasa. Fama, adulación internacional, reputación de buena persona, y sigue sin sentirse satisfecho.

Gracias a Dios no soy yo sola:

En la actualidad he llegado a conocerla y a valorarla por lo que es: La añoranza es el anhelo de algo que no tengo. El anhelo por algo mágico que venga a mí y arregle mi vida. A veces eso se parece al amor, o a la nostalgia, o a la sensación que nos queda después de ver "un dramón" en el cine.

La esencia misma del anhelo es la imposibilidad de definirlo. A veces es la añoranza por un amor perdido, por un amor que parecemos no poder encontrar o por la bendita irresponsabilidad de la infancia.

A veces es la sensación de no estar viviendo la vida que deberíamos, de no alcanzar nuestra meta en la vida. A veces adopta la forma-como manifiesta una persona que ha sentido mucho este tipo de añoranza- del deseo de otros climas.

Hasta el diccionario tiene problemas para definir el anhelo: Desear vehementemente, dice la definición. Pero si buscamos desear, una de las acepciones nos devuelve donde estábamos: Anhelar que acontezca o deje de acontecer algún suceso

Cuando nos alejamos un poco del anhelo, empezamos a controlarlo, en vez de dejar que sea él quien nos controle a nosotros. Empezamos a valorarlo en su justa medida- es como un viejo amigo que viene a visitarnos para decirnos que aún hay metas que debemos alcanzar, necesidades que satisfacer.

Así que, aunque el anhelo no se vaya del todo, sí puede convertirse en visitante ocasional. Y puede ser un placer agridulce pasar un rato con él, desde luego es mejor que tener que convivir siempre con él, porque nos chupa la energía, nos vuelve locos.

Síntesis de un artículo de Wendy Bristow
"Enfrentarse a los malos momentos"

viernes, enero 11, 2008

Porqué me sigo haciendo esto?

Es como si tratara de castigarme por algo, es como si insistiera en hacer cosas para mi propio mal, es como si mi meta en la vida fuera boicotearme para no ser feliz.

Y es que soy una persona con muchas cualidades, con muchos recursos, con demasiadas herramientas y sé que si yo no me lo estuviera impidiendo ahora estaría viviendo feliz, pleno y realizado; pero no es así, me sigo escondiendo, me sigo resistiendo, sigo tratando de hacerme la vida miserable, y vaya que lo he conseguido, y como no, si siempre he logrado lo que me propongo.

Y ahora estoy aquí, perdido otra vez entre lo que quiero hacer , entre lo que quiero lograr y este miedo a enfrentarme al mundo, esta vergüenza a mostrarme tal cual soy, porque sé que el día que lo haga ni yo mismo podré detenerme.
Mientras tanto sigo escondiéndome, sigo insistiendo en mantenerme encerrado, enclaustrado entre cuatro paredes y dentro de mi propio cuerpo, esperando que algo suceda, que algo pase y me obligue a salir de mi letargo, que algo pase que me obligue a actuar, a despertarme, a poner manos a la obra. Y lo único que pasa es la vida, es mi vida, y yo sin disfrutarla, sin aprovecharla, poniéndome trampas, poniéndome cadenas, inventándome pretextos, dejando todo para mañana, cuando quizá no exista un mañana; no permitiéndome ni siquiera disfrutar de las cosas que gozo, que me gustan y que a veces trato de convencerme que no es así.

A veces tengo momentos de lucidez, momentos como este en los que digo que ya basta de esta pasividad, que ya basta de mi mismo y me digo que es momento de actuar, de luchar por mi felicidad, de gozar la vida así como viene, de volver a ser aquel niño, aquel adolescente que no le tenía miedo a nada y decía que se comería al mundo de un bocado, y probablemente ya lo habría hecho si yo no me lo hubiera impedido. Cuando me llené de tantos miedos? Cuando perdí mi seguridad? A donde se fue? Qué hice conmigo?.
Recuerdo cuando en la prepa estaba teniendo problemas por mi rebeldía, y la directora en una de las tantas ocasiones en las que me reprendió me dijo algo que no se me olvida: “Tú tienes muchas cualidades, eres muy inteligente y aparte tienes potencial de líder, eso te hace un muchacho con muchas herramientas, y será tu decisión utilizarlas para el bien o para el mal".
En ese momento pensé que me decía todo eso para que cambiara mi comportamiento, para que dejara de exigirle a los maestros que me enseñaran algo que yo no sabía para que yo pusiera atención en sus clases, para que dejara de alterar a los compañeros con mi “mal ejemplo”, claro como no podía reprocharme nada por mis calificaciones. Y pensaba, "Pinche vieja, quien se cree que soy que voy a utilizar mi inteligencia para hacer mal,si soy incapaz de dañar a alguien premeditadamente". Ahora sé que tenía razón y que me he dañado a mi mismo, he utilizado esas herramientas para hacerme mal a mi mismo.

Pero por qué me escondo? A qué le tengo tanto miedo? Al éxito? A la vida? A la felicidad?. Se que todo es pasajero, que todo se acaba, incluyendo la vida, y quizá ese sea mi mayor temor, que se me acabe la vida, que si empiezo a disfrutarla, que si me llego a sentir pleno, feliz y realizado la vida se me acabará, pero que si siempre tengo pendientes, si me sigo sintiendo desdichado, la vida durará más; que tontería, se que la vida se me acabará igual, tenga o no muchas cosas que hacer, me sienta feliz o miserable, de hecho se me está acabando, cada día me queda menos.

Hasta este momento he tenido la fortuna de no tener que lidiar con la muerte de un ser querido, de un familiar, de alguien muy cercano, pero sé que ese día llegará, sé que es inevitable y sé que hago mal ignorándolo, creyendo que si no pienso en eso no pasará, que si me alejo de ellos el día que pase no dolerá tanto, que si no los busco, si no los frecuento, si trato de tener el menor contacto posible, el día en que ya no estén no los extrañaré tanto. Sé que estoy mal, sé que ese día me arrepentiré de haber sido tan estúpido para haber pensado que la solución era no tener nada, era estar sólo para no extrañar nada, sé que me arrepentiré de no haber aprovechado el que todavía los tenía, el no haberlos disfrutado. Y parece que eso es lo que quiero, no tener nada para no tener nada que perder, y me extraña que yo piense así siendo tan inteligente, quizá eso en parte sea el problema, que siempre me preocupé de mi intelecto y nunca de mis emociones.

Pero hoy quiero cambiar, porque mi estrategia no me ha funcionado, por que estoy igual de jodido, porque he tenido oportunidades de tener todo lo que he querido y las he dejado pasar por miedo a perderlo todo después, porque he tenido muchas cosas y no las disfruté por miedo a lo que sentiría cuando no las tuviera, y ahora que no tengo casi nada no estoy tan feliz y tan tranquilo como yo creía.
Pero no sé como hacerlo, no sé como se cambia una conducta aprendida y repetida durante toda una vida, quizá sea hora de echar mano de mi potencial, de mi inteligencia, de mis herramientas para hacer el bien, quizá sea hora de convertirme en mi aliado y dejar de ser mi enemigo, quizá sea hora de empezar a alentarme en lugar de criticarme, quizá sea hora de utilizar mis miedos como un aliciente y no como un freno, quizá sea hora de dar el primer paso y aceptar que tengo uno, dos, mil problemas y dejar de estar pretendiendo que no pasa nada, quizá sea hora de dejar de disfrazar mis miedos de ironía, sarcasmo y agresividad, quizá sea hora de dejar de estar engañando a la gente y más importante aún, dejar de estarme engañando a mi mismo.

martes, enero 08, 2008

Time goes by so slowly.

Aunque lo diga una y otra vez Madonna, es una reverenda mentira!!! Ya se acabó el 2007; en algunos días se cumplen diez años desde que emigré de Chiapas; acabo de cumplir dos años con esto del blog; el próximo mes el PP y yo cumplimos dos años de conocernos y también de relación; y dentro de tres meses cumpliré 30 años, 30 años que se han pasado sin darme cuenta, sobre todo los últimos 10, que horror, que impacto, que impresión.

Pero esto de que el tiempo se pase tan rápido también tiene sus ventajas, una de ellas es precisamente que el año ya se acabó y que bueno pues la segunda mitad del mismo me fue de la patada; estaba leyendo lo que escribí a finales del 2006, el cómo no tenía muchas expectativas ni esperaba muchas cosas para el 2007 y el cómo había sido de maravilloso el 2006.

En esta ocasión es a la inversa, el año que se acabó estuvo del nabo, al menos en el lado económico y laboral, me despidieron del trabajo y me fui a la quiebra, toqué fondo, apenas me estoy estabilizando y falta mucho para recuperarme. Aunque el aspecto sentimental también tuvo sus altas y bajas estuvo estable y gané mucho terreno en ese sentido.

Lo que espero para este año es todo lo que no tuve el pasado, digo cualquier cosa buena que me pase este año mejorará al pasado.

De vuelta a la realidad

Ya sé que no tengo abuela, pero no es mi culpa que ambas dos hayan muerto ya; así como tampoco es mi culpa que la vida a veces me presente estas oportunidades, oportunidades que estaría estúpido si no aprovechara. Y es que con sólo un mes trabajando me dieron dos semanas de vacaciones, lo único malo es que lo supe hasta el miércoles 26 de Diciembre cuando no me llamaron para que regresara, lo cual significaba que me podía tomar toda la semana y la subsiguiente.

No voy a detallar todo lo que hice en estas dos semanas pues sería tedioso y aburrido, pero trataré de relatar lo más relevante o lo que yo disfruté más.

El viernes 21 fui por primera vez a un palenque, y es que la ocasión lo ameritaba pues se presentaba Gloria Trevi y después de cancelar sus presentaciones en el DF sabía que era una oportunidad que no podía desperdiciar, así que me lance con el PP a ver su show. La verdad superó mis expectativas, grité, canté, casi casi lloré, me divertí, me reí, me la pasé genial pero me quedé con ganas de más, aunque compartiendo impresiones con el PP llegamos a la conclusión de que así cantara todas sus canciones, seguiríamos queriendo más, esa vieja es la neta!

El sábado 22 fue la posada en su casa y el concurso de piñatas, concurso que ganó la cuñada y los sobrinos con una nochebuena bastante padre, nosotros hicimos un reno pero no acumulamos los votos suficientes. La posada estuvo muy divertida y si fueron todos a los que invitamos.

La navidad nos la pasamos en su casa, no hubo invitados sólo la familia, la cena estuvo muy rica y esta vez no me tocó cocinar, sólo hice un pan de ajo que casi se terminó uno de los sobrinos. Aunque nos dormimos temprano, supongo que porque no había quien nos siguiera la corriente.

El sábado 29 fue la primera comunión del sobrino favorito, aunque los invitados empezaron a llegar desde antes, los padrinos del PP llegaron desde el 26 y la prima y la tía llegaron el 28. Nosotros nos pasamos toda la semana pintando las servilletas que daríamos de recuerdo y que terminamos el viernes a última hora. El sábado desde temprano nos dedicamos a acomodar las mesas, decorar el lugar, acomodar los juegos, preparar aguinaldos, piñata, premios, etc. La fiesta estuvo muy divertida aunque muy cansada pues llegó bastante gente.

El fin de año cenamos también en su casa, ahora hubo más gente y nos dormimos casi a las tres de la mañana, cenamos muy rico, brindamos con sidra, la prima y yo nos acabamos una botella de vino, jugamos con los niños, rompimos algunas piñatas y nos divertimos bastante.

Para finalizar las fiestas el domingo partimos la rosca, aunque fue un fraude pues no traía muñecos, ahora supongo que tendremos que cooperarnos todos para los tamales, lo bueno es que como a todos nos encanta el mitote no creo que alguien ponga peros.

Hoy llegué a León pues me enfermé el fin de semana y ayer no me pude levantar. Resumiendo debo decir que estas vacaciones han sido de las mejores de mi vida, comí, bebí, me divertí, me reí, me enfermé y me la pasé así como se supone se deben de pasar estas fechas, con los seres queridos y por esas cosas de la vida eso no implica en algunas ocasiones a la familia sanguínea.

jueves, diciembre 20, 2007

Fin de semana largo y accidentado.

El viernes a las 5:30 PM salí para el DF, ya habíamos sincronizado los autobuses con el PP (a.k.a. el novio), para llegar a la misma hora pues la prima iría por nosotros a la central, sin embargo su autobús tuvo un accidente en la carretera y llegó con una hora de retraso; es curioso pues cuando me mandó un mensaje para avisarme lo del accidente yo iba pasando justamente por el lugar y pude ver el autobús, lo que sirvió para tranquilizarme pues de no haberlo visto y así como ando últimamente sé que me hubiera dado uno de mis ataques y me hubiera puesto mal pensando que me decía que estaba bien para no preocuparme. Pues cuando llegó a la central nos dijo que no había habido heridos pero que a él le dolía un poco la cabeza y el cuello del golpe, así que fuimos a taquillas y de ahí nos mandaron a un hospital hasta la colonia Roma, y en lo que llegamos, lo buscamos y lo atendieron nos dio la 1 de la mañana, afortunadamente no tiene nada grave y sólo tiene que usar un collarín por dos semanas por prevención. Así que llegamos a la casa pasadas las dos de la mañana a cenar pues nadie había comido y a dormirnos.

El sábado a las 7:30 nos despertaron por que la prima tenía que ir a Xochimilco y quería que la acompañáramos, estando allá dimos un recorrido por los invernaderos, compramos noche buenas para la suegra y las cuñadas y nos regresamos a la casa a desayunar. Después nos fuimos al centro a checar lo de las invitaciones de la boda, no la mía, la boda de la cual el PP va a ser padrino de invitaciones, las vimos, las apartamos y de ahí nos fuimos a buscar la piñata para el cumpleaños del sobrino favorito. Regresamos a la casa a comer y nos fuimos al tianguis de navidad de la Delegación Venustiano Carranza, aunque fue un fiasco pues no hubo nada bueno ni nuevo, estaba mejor el año pasado. De ahí nos regresamos a la casa, pasamos a cenar a las quesadillas y después a dormir pues estábamos muertos de cansancio.

El domingo otra vez nos levantamos temprano pues les tocaba ir al panteón a llevar flores y como yo ya me había negado a acompañarlos muchas veces se me hizo feo negarme de nuevo y fui con ellos, ya recorrimos las tumbas de tíos y abuelos y después nos fuimos a desayunar. Al terminar fuimos a la casa por nuestras cosas y de ahí nos fuimos a comprar los premios para la piñata, después nos llevaron a la central y emprendimos el viaje a Celaya. Llegamos a Celaya como a las 7 y el cuñado fue por nosotros a la central, llegamos a la casa, comimos, nos salimos a vender y ya nos dormimos pasada la media noche.

El lunes no vine a trabajar, y no solo porque no haya tenido ganas, lo que pasa es que era el festival de navidad del colegio de los sobrinos y les había prometido que iría a verlos así que me tuve que quedar, pero como el festival fue en la tarde en la mañana nos fuimos a la consulta del PP y a desayunar al tianguis de los lunes y después a bobear los juguetes al centro comercial, de ahí nos fuimos a la posada que estuvo divertida, el sobrino consentido cantó vestido de José, el favorito bailó y cantó vestido de burro y el latoso Salió disfrazado de reno. Al terminar el festival la cuñada nos invitó a los tacos y de ahí nos fuimos a la casa, pusimos las luces que faltaban y otras cosas de la decoración navideña y después nos pusimos a tejer pues la cuñada quería una bufanda para su hijo y la teníamos que entregar el martes, así que terminamos como a las 2 de la mañana y nos dormimos 4 horas y media pues a las 6:30 me levanté para regresarme a León.

Me gusta esto de que las cosas están volviendo a ser como eran, me refiero a que los fines de semana hago todo menos lo que se supone que se debe hacer ese día, descansar, y aunque los lunes a las 3 de la tarde casi me caiga de la silla del sueño, valen la pena las desveladas.